Fabian@s hoy

LOS PROBLEMAS DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA AL FINALIZAR LA RECESION – Estancamiento y Desigualdad

Índice

  1. El Crecimiento Económico
  2. La Financiación de la Economía
  3. El Mercado de Trabajo: Empleo y Salarios
  4. Los Precios
  5. El Déficit Público
  6. La Deuda Pública
  7. Para finalizar Sigue leyendo

EN MEMORIA DE DAVID TAGUAS

Valeriano Gómez
Economista
Ex Ministro de Trabajo

 Escribo estas palabras todavía bajo la impresión que a muchos de sus compañeros de profesión –y algunos que también hemos compartido con él ambiciones y proyectos comunes para nuestro país- nos ha causado su muerte. Su desaparición tan prematura.

Yo era algo más joven que él. Conocí a David Taguas en un curso de economía cuantitativa que organizaba el Colegio de Economistas de Madrid. Hace más de 25 años. El carácter, claro está, no es algo que cambia con la edad. Él ya era entonces un hombre apasionado, con su profesión y, también con sus creencias. Los que pensamos que la economía y los economistas tienen pocas razones para no ser humildes, nos sentíamos en ocasiones arrollados por ese impulso frenético que, en demasiadas ocasiones, concede a las creencias más fortaleza que a la propia  ciencia. David Taguas era un personaje así, fuerte e impetuoso. Pero también reflexivo y generoso. Sigue leyendo

El espíritu “fabiano” y el último Consejo Europeo

 

Articulo escrito por Jonás Fernández Álvarez

 
No existe otro carácter más auténticamente “fabiano” que el espíritu de los europeístas en el proceso de integración política y económica del continente. Y digo “fabiano” bajo la connotación primigenia que animó a los intelectuales progresistas británicos a impulsar tal institución a final del siglo XIX en el Reino Unido. El término “fabiano” fue adoptado por George Bernard Shaw, Graham Walls, Sidney Webb, Sydney Olivier o Annie Besant con el objetivo de reivindicar las aproximaciones pragmáticas y moderadas a la resolución de los problemas sociales. Con ello se pretendía rendir tributo a Quintio Fabio Máximo, quien había hecho frente al desembarco de Aníbal en Italia a través de operaciones de resistencia, evitando un combate frontal en la medida que la superioridad del cartaginés era nítida. Pues bien, la Unión Europea hace gala de un acreditado “fabianismo”, espíritu que comparten los impulsores de esta web y yo mismo. Y el último Consejo Europeo es una muestra más de esta aproximación.

La pasada semana, la reunión del Consejo se cerró con dos comunicados finales. Por una parte, en la Conclusiones se establecía una sería de medidas, orientaciones y recomendaciones, entra las que destacaba una estrategia de crecimiento. Esta agenda de crecimiento se centraba en intensificar la profundidad del mercado único, perseverar en el proceso de consolidación fiscal y establecía también un programa de financiación por valor estimado de 120.000 millones de euros para promover el crecimiento económico a corto plazo. Por otra parte, se hacía pública una declaración de la Cumbre de la zona euro en la cual se fijaba la necesidad de establecer un supervisor bancario único, con un peso especial del BCE, paso necesario para permitir la inyección de capital procedente del FEEF y/o del MEDE directamente en las entidades bancarias. De este modo, se trata de garantizar el control de la condicionalidad de tales transferencias por el propio supervisor. Además, se insistía en que el fondo y el mecanismo de estabilidad europeos pueden comprar deuda pública, si bien clarificando un Memorando de Entendimiento donde se recoja el necesario cumplimiento de los compromisos pactados con las autoridades comunitarias. Por último, se pedía celeridad a nuestro país para firmar nuestro Memorando y se establecía que la financiación del MEDE no será considerada prioritaria

La valoración final del acuerdo permite a la Unión continuar con aliento durante algún periodo adicional. En principio, la promesa de intervención del FEEF-MEDE puede aliviar en parte la presión sobre la deuda soberana de España e Italia. Además, para nuestro país parece establecer un calendario en el cual la financiación del rescate será inyectada a los bancos a través del Estado a corto plazo para transferir el riesgo, una vez esté constituido el supervisor único, exclusivamente a los propios bancos. Además, la pérdida de la preferencia de cobro de la financiación del MEDE elimina la pérdida de valor de la deuda pública emitida como fruto del propio rescate. Con todo, las incertidumbres y las sombras continúan sobre la Unión

En primer lugar, la financiación del MEDE sigue siendo muy limitada para liderar una intervención ante nuevas inestabilidades en el mercado de deuda pública. Los 500.000 millones de euros de capacidad de financiación no representan el poder suficiente para neutralizar problemas adicionales. De este modo, el Consejo ha evitado otorgar licencia bancaria al propio mecanismo, a través de la cual pudiera apalancarse, accediendo al BCE y multiplicando así su capacidad de financiación.

En segundo lugar, el alivio para España es aún incierto. A corto plazo, el rescate pasará necesariamente por el Estado elevando la deuda pública hasta en diez puntos porcentuales del PIB y sólo después de pactar un supervisor único se podrá evaluar cómo deshacer la posición deudora del Estado. El cronograma establece que el Consejo debe estudiar la propuesta de supervisor único de la Comisión antes de final de 2012. Sin embargo, el proceso negociación para abordar una unión bancaria que emanará de las propuestas de la Comisión no parece que vaya a ser sencillo, pudiendo prolongarse en el tiempo. De este modo, hasta al menos 2013 no habrá supervisor único y, por lo tanto, la deuda del rescate seguirá siendo pública. De algún modo, el Consejo ha pactado que negociarán en el futuro el perfil de este supervisor bancario, tras lo cual se podrá inyectar dinero del MEDE directamente a los bancos. Así pues, habrá que ver cómo evoluciona tal negociación, teniendo en cuenta, además, que la declaración no afirma de manera expresa que la financiación ya concedida a los Estados puede variar de titular para fijar como deudor exclusivamente a los bancos. De este modo, a corto plazo entendemos que el Memorandum de Entendimiento lo firme el Estado pero desconocemos cómo se puede deshacer tal acuerdo para forjar uno nuevo con los bancos que ya hayan recibido la financiación a través del rescate actual.

Por último, el Pacto para el Crecimiento y el Empleo aprobado por el Consejo no deja de ser una declaración de intenciones. Por una parte, insiste en la consolidación del mercado interno que representa, sin duda, una palanca de crecimiento pero en cualquier caso a medio plazo. Por otra parte, mantiene el compromiso con la actual pauta de austeridad fiscal, lo que supone obcecarse en una estrategia contraproducente habida a cuenta de la recesión en la que ya está inmersa la eurozona. Y finalmente, promete movilizar 120.000 millones de euros para proyectos de crecimiento a corto plazo, una cuantía exigua centrada en el incremento marginal del capital del Banco Europeo de Inversiones o el desarrollo de un proyecto piloto de “project bonds” que sólo tendrá concreción en el próximo año. En fin, apenas nada a la vista de los datos de actividad

Con todo, hay que congratularse del suave paso dado en la dirección correcta, pero las incertidumbres sobre su concreción, por una parte, y la recesión que nos está superando, por otra, representan dos riesgos que pueden llevarse por delante cualquier avance. Esperamos que el BCE en su próxima reunión ayude a clarificar el escenario con nuevas medidas

De este modo, siguiendo las preguntas de Luis Martínez Noval en “¿A dónde va Alemania?”, no observo un cambio nítido de posición de Angela Merkel dado que todo lo pactado en referencia a la unión bancaria está pendiente de nuevos acuerdos, no existe suavización alguna de la política fiscal y la financiación para el plan de crecimiento es nimia. Con todo, es verdad que la orientación del debate comienza a revisarse para lo cual ha sido clave la entente Hollande-Monti, con el apoyo de Mariano Rajoy tras alejarse del directorio Merkozy como bien señala Noval en su artículo. Ahora, está por ver si el BCE de Mario Draghi, que se estrenó en su día con una dulcificación de la política monetaria, acompaña con una nueva rebaja de tipos y/o la reapertura de la barra libre de liquidez

En cualquier caso, yo sigo queriendo ver un espacio de intersección entre las posiciones alemanas (y no sólo alemanas) y la de los países mediterráneos. En mi opinión, Merkel tiene legitimidad para exigir más unión política antes de ceder ante una integración fiscal, pero tal proceso debería conducir a la mutualización de la deuda pública así como una unión bancaria. De este modo, Francia debería ceder en sus posiciones sobre soberanía, asumiendo un mayor peso de las instituciones comunitarias, las cuales deberán funcionar bajo un sistema de rendición de cuentas más democrático. Por otra parte, Alemania debe viabilizar la unión fiscal y bancaria como únicas vías para mejorar el andamiaje institucional de la zona euro. Y por supuesto, a corto plazo, se debe revisar el actual programa de consolidación fiscal que parece inmune a cualquier indicio de recesión económica, confundiendo el síntoma de la crisis con sus causas

Sin duda, la crisis tiene su foco en el incompleto diseño de la zona euro como un área de tipo de cambio fijo (moneda común), pero con instituciones inadecuadas y una pobre consolidación del mercado interno, tal que no permite asumir shocks sin precipitar recesiones sistémicas. La crisis de deuda soberana es sólo el resultado de este fallo institucional canalizado a través del crack financiero. Y para resolver tal fallo de diseño es necesario elevar el rango de las instituciones europeas y avanzar en una mayor consolidación de nuestro mercado. Para ello, creo que existe un espacio por el que avanzar juntos, si bien a corto plazo la orientación de la política fiscal debe revisarse e intensificarse la relajación monetaria.

Así pues, es necesario, ahora más que nunca, adoptar la estrategia paciente y moderada “fabiana” que aunque con pausa logre responder con pragmatismo a los retos actuales de la Unión. Está en riesgo el proyecto mismo de construcción europea.

 

Jonás Fernández Álvarez

LA MACROCUENTA DEL DESPIDO

Nota: Una versión reducida de este artículo ha sido publicada en el periódico La Nueva España (08-04-2012)

Quisiera comenzar este artículo, recordando una frase de Robert M. Solow, premio Nobel en Economía, pronunciada hace ya más de dos décadas: “Por regla general, a los académicos les gusta oponerse al sentido común. Les gusta demostrar que lo que piensa todo el mundo es completamente falso”. Y ello tiene bastante que ver con la afirmación que de forma reiterada se ha venido repitiendo en relación a la reciente reforma laboral: se dice que el abaratamiento de los costes de la rescisión de los contratos laborales lleva a que, ante una reducción de la actividad de la empresa, se busquen soluciones distintas al despido. Sigue leyendo

Pequeña guía para orientarse por los vaivenes de la crisis actual

Nota previa

He estado dudando sobre la utilidad de reproducir estos párrafos sobre algunos conceptos ligados a la evolución de una economía, pero al final me decidí a hacerlo pensando sobre todo en aquellos posibles lectores que no estén familiarizados con la jerga económica. En todo caso, disculpas anticipadas para quiénes este repaso les resulte innecesario. Sigue leyendo

La reducción de los costes del despido en la reforma del PP

EL CÁLCULO DE LA REDUCCIÓN DE LAS INDEMNIZACIONES  POR DESPIDO PRODUCIDA POR LA REFORMA DE FEBRERO DE 2012

La aprobación del Real Decreto-Ley 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral ha sido objeto ya de diversos análisis y de críticas detalladas en este foro, y en las que se han destacado los efectos de las principales novedades de este texto legislativo. A la vista de estos análisis y de la propia lectura del Real Decreto-Ley 3/2012, se puede concluir que estamos ante un cambio legal tan radical y desequilibrado que más que de reforma se puede hablar de una verdadera ruptura del marco español de relaciones laborales. Sigue leyendo

ESPAÑA NO TIENE UN ESTADO DEL BIENESTAR GENEROSO Y LA CRISIS ECONÓMICA NO JUSTIFICARÍA EL RETROCESO EN EL GASTO SOCIAL

Bernard Shaw decía que no estaba muy convencido de la estadística, ya que el capitalismo la instrumentalizaba  a su merced y la utilizaba para tergiversar y maquillar la realidad y así poder ocultar los problemas de la sociedad. “La estadística es una ciencia que demuestra que si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, los dos tenemos uno” aseguraba Shaw.

En esta ocasión no se seguirá el consejo de Shaw, pues la aportación que se pretende exponer sería difícil hacerla sin recurrir a la estadística y a datos que precisamente sirven para centrar el problema que se quiere comentar.

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Presentación

El nacimiento de un nuevo foro de expresión de una serie de personas que desean contribuir al debate en la sociedad española de forma seria y rigurosa exige una explicación lo más detallada posible. La primera pregunta que debemos responder es la clásica del quiénes somos. Pues bien, somos un grupo de amigos que iniciamos y trabamos nuestra amistad en el centro de trabajo; todos nosotros hemos tenido responsabilidades en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social –por emplear la denominación de mayor solera de un Ministerio que ha tenido varias- y pasado el tiempo, y abandonadas aquellas responsabilidades, queremos seguir contribuyendo de algún modo, por modesto que sea, a la consolidación, primero, y al avance, después, de las políticas laborales y sociales que en nuestro país han ido asentando lo que quisimos, y seguimos queriendo que sea, un modelo social europeo, que no es otra cosa que lo que otros denominan Estado de bienestar. Será nuestro objetivo también el mantenimiento de unas políticas y unos derechos socio-laborales (que contribuimos, aunque fuese en grado pequeño a implantar) que en estos momentos están en peligro ante unas corrientes ideológicas, bajo las que se esconden intereses espúreos.

La segunda cuestión a aclarar es nuestro nombre porque alguno teníamos que asignarnos para tener una dirección en la red. Fabian@s hoy es el que mejor describe el mínimo común denominador de lo que nos une, y en el adverbio de tiempo queremos significar que, evidentemente, los tiempos actuales no son aquellos de 1883 en los que los fabianos iniciaron su andadura en la sociedad británica. Las diferencias son abismales y por citar una de ellas, sin duda la pertenencia a la Unión Europea de nuestro país es fundamental porque siendo como somos todos europeístas deberemos analizar, criticar y proponer siempre en ese entorno político, económico y social. Fabianos porque nuestro nexo fundamental es nuestra inclinación por los valores que se resumen en la igualdad, la justicia y la solidaridad que la sociedad fabiana impulsó. Tres valores básicos en el posterior devenir del siglo XX. Tres valores que, lo sabemos bien, sólo encuentran hoy aposento en las sociedades libres. Tres valores, en fin, sin los que la libertad es sólo una figura deforme. En ese marco defenderemos la actuación del sector público por nuestra convicción de que es el que mejor puede mantener tales valores.

Estas son nuestras señas de identidad, desde las que tenemos la decidida voluntad de dar rienda suelta a nuestras ideas y a lo que pensamos de las ideas de los demás. Nadie nos financia, nadie nos apoya ni nos patrocina y por tanto creemos estar en las mejores condiciones para expresarnos con absoluta libertad; la que nos proporciona el ser sencillamente un grupo de amigos que no somos ni organización política, ni sociedad, ni grupo de presión.

Somos conscientes de que empezar un proyecto intelectual es fácil y de que la dificultad estriba en mantenerlo, no tanto en cantidad sino en calidad, interés y objetividad. Nosotros nos lo hemos propuesto y pasado el tiempo sabremos si hemos sido leales con nosotros mismos.