Archivo mensual: marzo 2013

LA ULTIMA TENDENCIA:LA AUSTERIDAD YA NO ES TENDENCIA

Primer Pase.¿Quien teme al Lobo/Wolf del Financial Times?.

Wolfgang  Munchau.El pasado 24 de febrero, el Financial Times publicaba un articulo de Wolfgang Munchau titulado”La austeridad obstruye la autentica reforma economica” , que comienza afirmando que en Europa la palabra reforma es tan desorientadora como ubicua,convertida en un asunto de dogma religioso, con el que se esta a favor o en contra. Respecto de su uso ,Munchau  recuerda que ,en su juventud alemana, reforma era la palabra que Willy Brandt  utilizaba para referirse a la ampliacion de los derechos sociales ,aunque despues Lady Thatcher la uso como sinonimo de reduccion de los derechos sindicales.

Y  alerta de un triple riesgo: simplificacion,si se  considera que existe un vinculo entre una vaga idea de reforma y el exito economico cuantificable como  el PIB,frente a lo cual subraya el hecho de que los paises mas ricos del mundo incluyen tanto  a los de mercados de trabajo liberalizados como a los regulados; exageracion, respecto del impacto real de las reformas, y cita el ejemplo de Alemania, con las dudas de si el incremento de su productividad depende de las reformas laborales o de otros factores(sobre esto,recuerden el excelente articulo de Kohler  “El mito de las reformas en Alemania” ); distorsion, cuando se combinan reformas y austeridad, y aqui Munchau lo tiene claro :Austeridad y reforma son asuntos contrapuestos, si te tomas en serio las reformas estructurales , tienes que pagar por adelantado(por ejemplo , con politicas sociales que compensan la liberalizacion laboral), y eso es lo contario de la austeridad fiscal.De esa forma, la austeridad debilita la economia, y en el caso concreto de la eurozona, deja en ella una cicatriz economica y social. Sigue leyendo

Pensiones, salarios y productividad en el futuro de la Seguridad Social

Pocos días atrás leí en El Confidencial que la señora Báñez se disponía a nombrar una Comisión formada por ocho personas, completamente independientes, y por supuesto expertas en la materia, para que le redactaran un Libro Blanco sobre la reforma de las pensiones. Llueve sobre lo mojado que dejan las formas en las que el Gobierno aprobó el reciente RDL 5/2013, lo que apunta a una reforma sistémica en la que las Cortes Generales y el Pacto de Toledo tendrán a lo sumo un papel de convidados de piedra. Y eso que ésta se anuncia como la reforma definitiva del sistema. He considerado entonces que convendría comentar alguno de los postulados que esos expertos (algunos) vienen defendiendo con asiduidad.
Hace tiempo que algunos de los académicos que se acercan a la prensa diaria a analizar el devenir de nuestro sistema de pensiones, rechazan la posibilidad de que nuestro sistema resuelva sus problemas de sostenibilidad futura con el incremento de la productividad de la economía española. Es el caso reciente de Conde-Ruiz y Herce que parecen de ese modo responder a un artículo precedente de Navarro en el que, efectivamente, fiaba a la productividad la solución del futuro financiero de la Seguridad Social y lo hacía con un título provocativo: Las pensiones no están en peligro. (El País 06.02.2013)
Sostiene Navarro que un incremento de la productividad media de un 1,5% anual hasta el año 2060 llevaría al PIB español a multiplicarse en esas fechas por 2,2 en términos reales respecto al PIB de 2007, lo que allanaría la financiación de las pensiones de ese año. Quienes, por su parte, cuestionan esta solución argumentan que puesto que los avances de la productividad se trasladan a los salarios, la solución no es tal y se vuelve al problema inicial. ¿Es esto así? ¿Se trasladan a los salarios los incrementos de la productividad en la economía española? Las cifras, desgraciadamente para los salarios, no dicen eso.
Veamos lo que ha ocurrido desde 1977. En dicho año el producto por ocupado, en euros de 2005, era de 33.500 euros (AMECO), y en 2012 esa cifra se había transformado en 56.800 euros. El crecimiento de la productividad en esos 35 años fue de un 69,5%, lo que en media del período supone un crecimiento aproximado del 1,5%. Vayamos a lo ocurrido con los salarios medios de la economía. En 1977 el salario medio era de 202 euros y en 2012 llegó a 1.894 euros, lo que significa un crecimiento del 838,2%, pero como en ese mismo período la inflación (IPC) aumentó un 833,5%, los salarios reales se han quedado en un magro 4,7%, que deberemos poner en comparación con el 69,5% de avance de la productividad.
Lo concluyente es, por tanto, que en la economía española el crecimiento de la productividad en los pasados 35 años no se ha trasladado a los salarios, al menos en una cuantía que se puede cifrar en un 64,8%. ¿Pervivirá en el futuro esa separación entre productividad y salario real? Si alguien no lo remedia y la reforma laboral se consolida no habrá razones para pensar en la posibilidad del acercamiento entre ambas variables.
Uno de esos académicos se sorprende de que desde posiciones socialdemócratas se defienda la imposibilidad de que las pensiones incorporen ese crecimiento de la productividad, cosa harto difícil si antes no se incorporan a los salarios o se impulsa un cambio normativo.
Esta cuestión de las pensiones y la productividad es el terreno para debates siempre atractivos. La discusión viene de lejos y ha dado lugar a la aparición del concepto de reforma silenciosa aplicado a nuestro sistema de pensiones. Pero ¿qué es la reforma silenciosa? Dejemos que sea el propìo Conde-Ruiiz quien nos lo diga ya que “consiste básicamente en mantener constante en términos reales la pensión máxima mientras se aumenta la base máxima de cotización. Es decir, si los salarios (y todas las bases de cotización) crecen de forma continuada al ritmo del crecimiento de la productividad y la pensión máxima a la que tiene derecho un individuo no se actualiza con los salarios ocurren dos cosas: i) aumenta la diferencia entre la pensión máxima y la base de cotización máxima, con lo cual la tasa de sustitución (i.e. ratio pensión/salario) de los trabajadores con derecho a pensión máxima es cada vez menor. ii) cada vez habrá más individuos con derecho a percibir dicha pensión máxima. Ambos efectos consiguen que la ratio (pensión media/productividad media) para el sistema en su conjunto se reduzca. Es decir, se consigue romper la relación entre la pensión media y la productividad media, logrando reducir el gasto total. Se trata por tanto de una reforma en toda regla pero hecha por la puerta de atrás”. (Post de Conde-Ruiz en Nada es gratis. 25/02/2013). Desentrañemos lo que ese texto significa y quiere decir.
Antes que nada, es necesario dejar sentado que la pretensión de establecer una conexión entre las pensiones y la productividad de la economía, tiene escaso reflejo, por no decir nulo, en la realidad mundial de los sistemas de pensiones. En Pensions Panorama del 2007, del Banco Mundial, una abrumadora mayoría de los 53 países analizados revisa sus pensiones con la tasa de inflación de sus economías, o bien reduce de esa tasa una cuantía particular. El problema evidente de quienes propalan la reforma silenciosa es que no es cierto que en la economía española los salarios reales crezcan a la par que la productividad de nuestra economía, tal como las cifras anteriores desvelan.
Una reflexión obligada sobre este asunto nos conduce inevitablemente al sistema sueco. El nuevo sistema implantado en Suecia desde 1998, denominado de contribución definida, mixto (reparto y capitalización), y público, se dotó de un mecanismo de revisión de las pensiones y de retribución de las cotizaciones que supone una excepción de la generalidad. Cuando se discutía el nuevo sistema, la primera opción que se contempló, para utilizar como referencia en las revisiones, fue la tasa de variación de los salarios (los de la Contabilidad Nacional, porque esa era en definitiva la base fiscal del sistema; sin embargo, posteriormente se prefirió la tasa de variación de los salarios reales per capita, por reflejar ésta mejor los avances del estándar de vida de los trabajadores. Esa referencia tiene un problema evidente que aparece cuando se reduce el número de asalariados (generalmente en momentos recesivos), lo que lleva a un incremento del índice y, por ende, del gasto. Hasta ahí, lo que tiene que ver con el sistema de revisión de prestaciones y cotizaciones en el sistema sueco.
Supongamos ahora que siguiendo los criterios de quienes propagan la teoría de la reforma silenciosa, el sistema español de pensiones hubiera adoptado idéntico criterio de referencia para la revisión anual de cotizaciones (la revisión de cotizaciones es sencillamente el reconocimiento de una tasa de rendimiento de las mismas) y prestaciones, y hagamos el ejercicio para el período 1995-2011. Resulta entonces que en ese lapso de tiempo el salario nominal per capita (salarios totales de la CNE/ total de asalariados) se ha incrementado en un 64%, mientras que la inflación crecía un 61,3%. Es decir, que en términos reales, la diferencia a lo largo de 11 años es escasa o inapreciable. Lo mismo ocurriría si en lugar de los salarios de la Contabilidad Nacional utilizáramos el salario medio de la ETCL del INE, que en ese período creció un 66,3%.
Lo que sí es cierto es que la revisión de las bases máximas de cotización se ha retrasado respecto de la evolución de la inflación (48,4% frente a 61,3%), aunque la extensión, hace años de la misma base máxima a los cinco primeros grupos de cotización, ha debido de producir un efecto, que en este momento se desconoce. En todo caso, la base media de cotización del Régimen General se incrementó por encima de la inflación, en un 73,3%, frente al 61,3% de la inflación.
En último término una breve referencia a la relación pensión media/productividad media. Lo que las cifras revelan es, efectivamente, una alteración persistente de dicha relación, aunque siempre en beneficio de la pensión media que en ese período que uso de referencia (1995-2011) acrecentó su capacidad adquisitiva en un 67,5%.
En realidad, cuando uno se adentra en estas materias lo relevante son dos hechos que afortunadamente no tienen conexión: uno es el importante crecimiento real de la pensión media del sistema de pensiones, y otro el débil incremento de los salarios reales. ¿A qué suena esto? El lector decidirá.

Porque el modelo actual de jubilación anticipada no es un coste neto para el sistema de la seguridad social

La reciente reforma de la jubilación anticipada abordada por el Gobierno a través del real decreto Ley aprobado el pasado 15 de marzo, contiene algunas valoraciones de contenido y alcance económico sobre las que merece la pena reflexionar.

Una de ellas se refiere al coste que la jubilación anticipada origina al sistema de la seguridad social y la necesidad de abordar reformas que atajen, en plena reducción de los ingresos del sistema originada por la intensa destrucción de empleo registrada en el pasado año, el gasto en  pensiones.

Sin embargo, más allá de una discusión global sobre el contenido de las reformas quizás se útil recordar lo obvio. A ello se dirige el contenido de los cálculos que incluyo en el siguiente cuadro destinado a mostrar que, tal y como está diseñado normativamente el régimen de jubilación anticipada en España, la anticipación de la edad de jubilación a los 61, y la consiguiente aplicación de los coeficientes reductores correspondientes, origina una corriente total de gastos que es inferior a la situación derivada de la jubilación ordinaria a la edad de 65 años.

Comparación de costes de la jubilación ordinaria y la anticipada a los 61 años para un trabajador/a con base de cotización mensual de 2.000 euros durante 38,5 años

Concepto

Coste Mensual

Coste Anual

Coste para 15 años de vida tras cumplir 65 años

Coste para 20 años de vida tras cumplir 65 años

A) JUBILACION ORDINARIA

2.000

28.000

420.000

560.000

B) JUBILACION ANTICIPADA

1.966

27.524

404.096

502.096

B.1. Pensión de Jubilación anticipada a los 61 años (*)

1.400

19.600

372.400

470.400

B.2 Cotización dejada de percibir por el Sistema durante los cuatro años de adelanto de la edad de jubilación

566

7.924

31.696

31.696

 

 

 

 

 

(*) Incluye el coste de la pensión con el coeficiente reductor correspondiente durante los 61 y 65 años

Nueva política de empleo: aumentar la oferta de trabajo (¡lo que faltaba!)

Todos aquellos que se acerquen al análisis de la situación económica de nuestro país, y traten de hacerlo desde una posición desprovista de prejuicios, tan difíciles de ahuyentar en circunstancias tan polarizadas, se encontraran en la mediana que separa a quienes creen que la reforma laboral ha destruido empleo y con ello ha acentuado la intensidad de la recesión al afectar seriamente a la renta disponible y la demanda efectiva agregada (¿por qué se dice sino que las reformas deben de hacerse en fase expansiva?), de quienes sostienen que, en todo caso, es prematuro, atribuir a la reforma laboral la caída de la ocupación, que faltan datos, vamos.. Ciertamente, hay una tercera posición que es la que mantiene el Gobierno que cree que el desempleo actual sería mayor de no haberse reformado el mercado laboral, pero eso pertenece al mundo de lo sobrenatural y en él todo es posible.
La triste realidad es que es normal que en una recesión la tasa de desempleo apunte al alza, si bien el coeficiente de Okun (que relaciona la variación del PIB con la del desempleo) de nuestra economía no tiene parangón en el mundo. Tanto en la fase expansiva como en la fase recesiva el valor de ese coeficiente, en nuestro caso, alcanza valores exagerados (bulimia, dicen algunos). Efectivamente, no se conoce el caso de un país en el que la economía cree empleo en la fase recesiva, pero tampoco se conoce experiencia de recesión alguna en la que se destruya tanto como en España. Que el empleo retroceda un 4,8% en 2012, cuando el PIB lo hizo en un 1,4%, es un evidente reflejo de lo anterior.
“Ciertamente las empresas contratarían más trabajadores si hubiera más demanda, pero también la demanda sería mayor si las empresas contrataran más trabajadores y aumentara la renta disponible de las familias”. Eso dice el autor que se esconde tras el anónimo Juan de Mercado (No es ideología, es ignorancia. en Nada es gratis. Post 2 de marzo de 2013). ¿Cómo superar entonces y salir de la circularidad del argumento? Juan de Mercado (es fácil adivinar de quien se trata por aquello de te conozco bacalao, aunque vengas rebozao) se inclina por la demanda externa como cebo de bomba del conjunto de la demanda agregada. Para ello, obviamente, se puede contar con uno de los objetivos de la reforma laboral que, éste sí, ha alcanzado con creces su objetivo: la depresión de los salarios. Pero, entonces es la demanda, en este caso la externa, la que conduce la esperada recuperación de nuestra economía.
Llegados a este punto es oportuno analizar en paralelo la coyuntura laboral en el intervalo de la crisis de Irlanda y de España en el período 2007-2011, dos países que en 2007 se caracterizaban por la misma desmesura en la presencia de las actividad constructora en el conjunto de su economía. Pues bien, Irlanda el país con el mercado de trabajo más flexible de la eurozona, sin dualidad en el mismo, sin la presencia de la malvada conjura de los insiders, multiplicó por 3,2 su tasa de paro en ese período, en tanto que en nuestro país la cifra se quedó en un 3,0. No parece a la vista de estas cifras que la legislación laboral haya tenido una influencia decisiva en la evolución del empleo, si es que tuvo alguna. ¿A dónde quiero llegar? Pues a afirmar que el nivel de empleo lo determina la demanda agregado y no el marco jurídico del mercado de trabajo. Si en algo coinciden la economía irlandesa y la española en ese período es, justamente, en el importante retroceso de la demanda agregada en términos reales (un 22% en Irlanda y un 12,8% en España).
En realidad lo que resulta evidente es la imposibilidad de probar tanto la primera afirmación como la segunda (sobre si la reforma afectó o no a la negativa evolución de la ocupación), y de todas formas es poco el valor que tiene tanto la una como la otra. Lo único cierto y probado son las cifras del año 2012: un retroceso del 4,8% del empleo hasta los 16,9 millones de empleos. Y es en este contexto en el que estos días llama la atención las decisiones tomadas tanto en el ámbito europeo como en el nacional.
En el primero, el europeo, es descorazonador que el último Consejo Europeo no haya abordado, ni tangencialmente, la cuestión de los estímulos al crecimiento, que no es otra que la política de demanda para aliviar la recesión. Y en el segundo, el nacional, es nefasta, por inoportuna y extemporánea, la reforma de la Ley de Seguridad Social que modifica el consenso que dio lugar a la Ley 27/2011. Un partido (gobierno) que no apoyó en aquel momento la reforma no puede hoy escribir en la Exposición de Motivos que justifica la reforma del R.D. Ley 5/2013 que aquello “supuso un avance muy relevante para reforzar la sostenibilidad del sistema de pensiones español” (Nótese que el texto permite asegurar que en 2011 el PP no estaba dispuesto a asegurar la sostenibilidad de nuestro sistema de pensiones. ¿Habrase visto mayor desvergüenza?).
El RDL 5/2013 promete desde su título promover la continuidad de la vida laboral de los trabajadores y promover el envejecimiento activo y su consecuencia no puede ser otra que el incremento de la población activa (un aumento de la oferta), que en las penosas condiciones actuales de la demanda de trabajo se traducirá en un incremento del desempleo. ¿Es esto lo que el Gobierno pretende? No se puede creer tamaño disparate salvo que sea una imposición más de los acreedores europeos. Si a ello se añaden los nuevos requisitos para tener derecho al subsidio de desempleo a partir de los 55 años se habrá añadido un motivo más para que aumente la oferta de trabajo. He escuchado, a propósito del RDL, a un ufano portavoz del PP presumir de que por vez primera se abordan conjuntamente los problemas de las pensiones y del mercado de trabajo, claro que era el mismo que afirmó que a Bárcenas lo tuvieron que admitir porque el juez sentenció despido improcedente. ¿No era mejor un momento de auge del empleo?
Al lado de las consideraciones económicas están las políticas. Lo de menos es la flagrante incoherencia de imponer hoy lo que hace un año detestaban. Lo más incomprensible es que hayan roto un consenso siempre difícil, aunque siempre valioso socialmente. ¿Para qué quiere el Gobierno mayoría absoluta en las Cortes? ¿Tanto aprietan los acreedores europeos que exigen la premura en la aprobación de las nuevas normas? Y lo más importante, ¿alguien cree en el Ministerio de Empleo y Seguridad Social que es ésta la responsabilidad que usualmente está en la boca de su responsable? No, esto no es responsabilidad es sencillamente sumisión a las condiciones del acreedor. No tiene otra explicación.
Tenemos que ser (y debemos ser) como los alemanes. Para que quede claro, si no lo estaba ya suficiente: en ese país, en el tercer trimestre de 2012 había 39.562.300 ocupados (en términos EPA, esto es, población de 15 a 64 años) y sin embargo la población ocupada residente era de 40.393.200 (todo cifras Eurostat), lo que quiere decir que en esa fecha había 830.900 empleados y residentes en Alemania que tenían más de 65 años (o lo que ahora la UE y el nuevo RDL llaman eufemísticamente activos envejecidos). ¿Dónde se emplea esa gente? Básicamente en los minijobs, en empleos de bajo salario y productividad.
La política de empleo implícita en el RDL es muy novedosa y audaz: como la demanda de trabajo no acaba de aparecer, aumentemos la oferta. ¿Es acaso la pretensión de que se cumpla la Ley de Say que sostiene que la oferta crea su propia demanda?
Por supuesto que el RDL tiene otras consecuencias (graves) en el ámbito del sistema de pensiones y su sostenibilidad futura, pero eso queda para momentos posteriores.

Cuba, transición y derecho de propiedad

El reciente anuncio ante la Asamblea Nacional de Cuba por parte del Presidente Raúl Castro (82 años) de que este será su “último mandato” al frente de un gobierno, inmerso en reformas para intentar garantizar la continuidad de la Revolución, entre los que anunció la generalizada limitación de mandatos para “la transferencia paulatina y ordenada a las nuevas generaciones de los principales cargos”, renueva las especulaciones sobre los ritmos y características de un hipotético proceso de “transición”.
No parece que hayan muchos cambios en los análisis sobre la hipotética transición en Cuba que, hasta ahora, no han traspasado el marco estructurado sobre la oposición entre Régimen Político de Partido Único y de Representación Parlamentaria Pluripartidista. De forma secundaria, la valoración de la capacidad de influencia de la Administración Norteamericana y su hipotética orientación dependiendo del signo político del inquilino de la Casa Blanca. En general, desde España se piensa Cuba desde la experiencia de nuestra transición que, claramente, se concentraba en dicho cambio de modelo político.
Pero en Cuba subyace una realidad, la expropiación masiva de medios de producción y cambio y propiedades inmobiliarias, fruto de la Revolución, que pasaron a manos de nuevos y variados propietarios.
No es una experiencia única, fenómenos similares siguieron a las revoluciones mexicana, rusa, china, en países del sudeste asiático y de la órbita soviética en Europa y Asia. En ninguno de dichos países, más allá de las especificidades de sus procesos de transición a estructuras capitalistas con regímenes de representación pluripartidista o evolución de sus propios sistemas económicos y políticos como en México y China, se han revisado los procesos expropiatorios originarios. En todos ellos se elevaron peticiones, interpusieron recursos judiciales y formularon propuestas en el ámbito político. Puede afirmarse que, excepto casos muy excepcionales, no se revisaron las titularidades ni se indemnizó a los antiguos propietarios.
Nuestra propia transición se limitó a reconocer la incautación ilegal del patrimonio de Partidos Políticos y Sindicatos otorgándoles una indemnización, sin extender dicho reconocimiento a miles de ciudadanos cuyos patrimonios les fueron arrebatados de la misma forma por el Régimen Franquista. El tiempo transcurrido, la debilidad política y social de los afectados y las propias condiciones internacionales estuvieron en la base de lo ocurrido.
En Cuba, sin embargo, el reclamo de restitución de la propiedad a los antiguos dueños es uno de los elementos sustanciales del programa político del sector más poderoso del exilio. Y constituye uno de los principales escollos para encontrar bases de consenso sobre las cuales encaminar el futuro.
Pienso que la restitución es una premisa innegociable para los actuales dirigentes y la inmensa mayoría de los cubanos en Cuba. Y el mero reconocimiento de la expropiación y consiguiente indemnización representaría un esfuerzo de tal magnitud que no sería aceptado, de buen grado, por quienes se verían a sí mismos como los obligados a pagar privilegios a los socios y protegidos de la Dictadura de Batista.
Sería deseable que los grupos opositores, verdaderamente interesados en la democratización de Cuba, dejaran definitivamente fuera de su agenda esa reivindicación.
El Régimen Cubano inició hace tiempo un camino de introducción gradual de mecanismos de mercado y aceptación de relaciones sociales de producción capitalistas. Muchos consideramos que el proceso es insuficiente y demasiado temeroso. También pensamos que sin ampliar los espacios a la libertad de expresión, representación y participación popular no manipulada o directamente dirigida, no habrá avance ulterior.
Quizá resulte probable esperar que el post Castrismo se oriente más decididamente hacia una profundización de su “apertura económica”, ofreciendo nuevos campos de expresión y participación para la oposición política en instituciones sociales, culturales y medios de comunicación, tratando de mantener la dirección del Estado en manos del Partido Único.

La rocambolesca historia de la relación laboral de Luis Bárcenas

En otra entrada anterior de este “blog”, al analizar las causas del alejamiento ciudadano de la política y de los políticos, señalaba como una de las principales  la corrupción que de forma alarmante viene afectando a la vida política y  a las Instituciones: La Corona, El Gobierno del Estado y los Gobiernos Autonómicos, los Partidos Políticos, El Poder Judicial, Los Sindicatos y un largo etc. están bajo el punto de mira de los ciudadanos a medida que se van desvelando episodios de corrupción cuyo conocimiento produce alarma entre la ciudadanía  que se encuentra desconcertada al despertarse cada día con la información que  dan a conocer los medios de comunicación sobre nuevos casos.

Sin duda, en los 35 años de Democracia transcurridos desde 1978, el ” Caso Gürtel”, sobre el que lleva ya tiempo actuando la Justicia, constituye uno de los más graves y complejos  asuntos de corrupción, cuyo desenlace esperamos  con manifiesta ansiedad. Hoy quiero referirme al “Caso Bárcenas”  como una deriva del mismo; y en concreto a una cuestión de máxima actualidad como es la lamentable e increíble explicación que desde el Partido Popular se viene ofreciendo sobre sus relaciones con el tesorero.

El diario “El País” del pasado domingo día 10 de marzo señalaba cronológicamente las distintas fases de esa relación, partiendo de los propios comunicados de PP.

En un primer comunicado del 28 de julio de 2009, a raiz de conocerse la imputación de Bárcenas en el caso Gürtel, el PP aceptaba su renuncia transitoria  a la condición de tesorero del partido, manifestando el reconocimiento a su profesionalidad y buen hacer durante los muchos años de servicio al partido y el respeto hacia una decisión inspirada, una vez más-se decía- en su lealtad hacia la organización, para concluir afirmando que no se procedería a su sustitución hasta que quedara acreditada su inocencia en las instancias judiciales.

Casi un año después, el 8 de abril de 2010,  como consecuencia de la decisión de Bárcenas  de renunciar con carácter definitivo a sus funciones como tesorero, y de solicitar su baja temporal como militante, se produce un nuevo comunicado del PP haciendo un reconocimiento público a la magnífica gestión y lealtad demostrada por Bárcenas durante los muchos años en que desempeño sucesivamente los cargos de Gerente Nacional y Tesorero del Partido.

Finalmente el 13 de febrero de 2013, el PP emite un nuevo comunicado en el que informa  que si bien en el mismo año 2010 ( se supone que después de que el juez Pedreira levantara la imputacíón que recaía sobre él) Bárcenas había solicitado la incorporación a su puesto de trabajo en las oficinas centrales del PP, por haber finalizado la situación de excedencia forzosa que tenía concedida en razón de su escaño de senador al que había renunciado, sin embargo el Partido manifestó su decisión de “no reintegrar al Sr. Bárcenas a su puesto de trabajo reconociéndole en consecuencia, a los efectos previstos en el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores, una indemnización por la resolución del contrato de trabajo”, añadiendo que ” ambas partes acordaron que la indemnización procedente se abonara en diferido mediante un pago mensual hasta diciembre de 2012, con el abono por parte de la empresa de las cotizaciones sociales durante el período de abono del citado finiquito”.

Lo que ocurre después yo diría que podría calificarse de “auténtica ceremonia de la confusión”: el PP procede a darle de baja en la Seguridad Social; a raiz de ello Bárcenas plantea demanda por despido improcedente y en los últimos días presenta una denuncia en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Madrid por malos tratos, al parecer como consecuencia de la irrupción en el despacho en el que tenía guardada la documentación.

En este contexto de desconcierto en que se sume la dirección del PP, quizá lo más penoso sea la comparecencia  de hace unos días de su Secretaria General, en la que de forma   patética dió una explicación confusa de la situación laboral del Sr. Bárcenas;  fruto,sin duda, de la mala gestión política que el PP viene haciendo de todo este asunto. Por cierto, no deja de sorprender que  esté Partido esté tan mal asesorado en materia laboral y de S.Social.

Siempre a resultas de lo que puedan determinar tanto el Juez de lo Social sobre la demanda de despido, como la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en las actuaciones que ha llevado a cabo, si lo manifestado  en sus diversos comunicados por el PP se ajusta a la realidad de los hechos, estaríamos-como de forma torpe expuso su Secretaria General- ante un supuesto de simulación de contrato laboral, puesto que la relación laboral y de Seguridad Social se habría extinguido en el momento de la firma del finiquito en el año 2010, con independencia de que se acordara el abono de la indemnización por despido mediante pagos en plazos mensuales hasta diciembre de 20012 ( el PP habla en su comunicado de abono en diferido que es lo mismo).

Por consiguiente de ser así los hechos, el Partido Popular presuntamente habría incurrido  en una infracción muy grave, conforme al artículo 23.1.e) del Texto Refundido de la Ley sobre Infracciones y sanciones en el Orden social que califica como tal” la simulación de la contratación laboral para obtener prestaciones indebidas”.Esta infracción puede ser sancionada, según el art.40 de dicha Ley, en cuantía comprendida entre 6.251 y 187.515 € según los criterios  de graduación que se utilicen  en función de las circunstancias concurrentes,a tenor del artículo 39  de la citada la Ley.

Para concluir,quiero insistir en que toda esta  confusa situación se aclare  mediante las actuaciones inspectoras y judiciales   ya iniciadas  y que de una vez por todas el Partido Popular sea capaz de asumir sus responsabilidades; lo que de momento no parece que vaya a ocurrir.

 

 

 

 

 

LA FRACTURA SOCIAL

Para poner de relieve la situación de la economía española, recurriré a los datos que el INE ha hecho públicos en relación con el ejercicio de 2012. Igualmente me apoyaré en las Previsiones que para 2013 y 2014 ha hecho la Comisión Europea.
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La deriva financiera de la Seguridad Social y sus consecuencias

El empleo no toca fondo y el balance financiero de la Seguridad Social se deteriora de modo preocupante. Aunque el Régimen General mantiene números positivos, son los regímenes especiales los que presentan cuentas más preocupantes. Sin embargo una cuestión es preciso clarificar desde el inicio de cualquier aproximación a la situación financiera de nuestro sistema de protección: la caja es única, y aunque dividido en regímenes, el sistema también es único. Así ha sido siempre. Es completamente lógico que sectores en intenso declive de empleo como el agrario, el mar, la mina presenten balances en los que el gasto domina sobre el ingreso. Con todo, la magnitud del desequilibrio financiero no ha llegado más que a un 1% del PIB, cuando la pérdida de afiliados supera los tres millones (3.097,1 en miles) de efectivos. .
En este contexto financiero es natural que regresen a escena las voces conocidas que no son otra cosa que el eco de las que hace tantos años vienen vaticinando la inviabilidad financiera del sistema. En unos casos las mismas personas, en otros las mismas organizaciones e instituciones, auguran de nuevo lo que siempre han sostenido: que las pensiones en nuestro país no son sostenibles. Y puesto que no lo son, proponen que el factor de sostenibilidad, que la última reforma sitúa en 2027, sea aplicado en este momento. Vean sino como lo expresa Conde-Ruiz que es ahora la voz de Fedea en materia de pensiones y que mantiene “que es evidente que hay que continuar haciendo reformas, esta es la única vía. La reforma de 2011 dejó pendiente el desarrollo del llamado factor de sostenibilidad. Este factor, que permite pasar de un sistema de prestación definida como el actual a otro de contribución definida, si está bien diseñado…”. (No reformemos la Seguridad Social por la puerta de atrás. en Blog Nada es gratis 25.02.2013)
Correctamente transcrito, el artículo 8 de la Ley 27/2011 dice que “con el objetivo de mantener la proporcionalidad entre las contribuciones del sistema y las prestaciones esperadas del mismo y garantizar su sostenibilidad a partir de 2027 los parámetros fundamentales del sistema se revisarán por las diferencias entre la evolución de la esperanza de vida a los 67 años de la población en el año en que se efectúe la revisión y la esperanza de vida a los 67 años en 2027. Dichas revisiones se efectuarán cada 5 años, utilizando las previsiones realizadas por organismos oficiales competentes”. (Punto final del artículo). Por eso, parafraseando aquello tan famoso del consumo de alcohol conduciendo, se podría preguntar a Conde-Ruiz: ¿quién te ha dicho a ti que el factor de sostenibilidad del artículo 8 permite una reforma sistémica de nuestro sistema de pensiones?
Porque eso es lo que propone en nombre de Fedea Conde-Ruiz en un signo claro de confusión de deseo con realidad (en este caso escrita y votada en Cortes). Yendo a la cuestión, lo primero que hay que entender es que el tránsito de nuestro sistema de pensiones de prestación definida a otro de contribución definida es una reforma sistémica en toda regla. Ese sistema que Fedea y otros órganos patronales nos proponen no es otra cosa que el sistema sueco, un sistema no capitalizado (de reparto), público, de contribución definida y mixto (parte de reparto y parte de capitalización obligatoria, no voluntaria). Un sistema que en la jerga del sector se conoce como NCD y que ha adoptado países como Suecia, Italia, Brasil, Letonia, Polonia y Kyrguizistán.
Es conveniente hacer un poco de historia de las posiciones que se han ido adoptando por quienes antes y ahora han venido sosteniendo que la verdadera reforma de nuestro sistema de pensiones estaba por llegar. Es de rigor recordar que cuando el Banco Mundial se inclinó abiertamente por la capitalización de las prestaciones, el mundo académico empresarial español se inclinó por el mismo, bien en versión pura o en versión mixta con el de reparto.
Convencidos de que la capitalización de prestaciones es un sistema muy costoso para el trabajador, tanto en la fase de acumulación de recursos financieros, como en la de percepción de prestaciones, el propio Banco Mundial sometió su propuesta del año 1994 a una revisión en la que recomendaba un pilar púbico, más potente, para rentas bajas, a la vista de las escasas tasas de cobertura de la población trabajadora que presentaban los países (mayoritariamente latinoamericanos) en los que se había implantado la capitalización como sistema obligatorio. Más tarde, con la publicación de la obra colectiva, Pension Reform, el Banco respalda el sistema NCD que tiene en el sistema sueco su estandarte. Y éste es el esquema de protección frente a la vejez que se viene postulando en España para sustituir a nuestro sistema de prestación definida.
Las consecuencias de una operación de este tipo no son en absoluto desdeñables y, por contra, no es exagerado calificarlas de dramáticas. Un excelente (y reciente) trabajo de Alicia de las Heras calcula que de adoptarse en nuestro país un sistema a la sueca, a igualdad de bases de cotización y de período cotizado, las actuales pensiones perderían el 40% de su valor; cifra muy similar a la sugerida por Vidal-Meliá y Rodriguez Fabián en 2006 en relación a las pensiones de aquel año, tanto si la norma aplicada fuera la sueca o cualquiera otra de la experiencia NCD.
En ese punto de llegada que algunos califican de reforma definitiva que garantiza la sostenibilidad a largo plazo de nuestro sistema, convergen también los sectores patronales del seguro y la finanza. ¿Razones? Ese sistema garantiza que una parte del mismo (la menor) se rige por el principio de la capitalización, aunque no voluntaria, sino obligatoria. Una de las razones que justifican esa reforma sistémica de tránsito a una NCD la explicita con toda claridad una Comisión que trabajó para UNESPA: llegará un momento en el que las reformas paramétricas no den más de sí, ni aporten verdaderas soluciones a los problemas que plantea el envejecimiento de la sociedad y la ampliación de la esperanza de vida.
¿Dónde estriba la garantía de solvencia perpetua y sostenibilidad sin fin que ofrece un sistema a la sueca? En una cuestión muy sencilla. En un sistema de reparto de prestación definida el riesgo de insolvencia o de condiciones económicas y demográficas adversas lo soporta el sistema o, más precisamente, el Estado. En otro de contribución definida, como los NCD, todos esos riesgos los transfiere el Estado al trabajador, que los asume en su totalidad. Eso en la parte del sistema que se financia por reparto, a lo que hay que añadir el riesgo financiero que el trabajador también asume en la parte de sus contribuciones (cotizaciones) que son capitalizadas.
La bondad de ese sistema, y su fortaleza política por qué no reconocerlo, se funda en la garantía de que la contribución del trabajador y del empresario al sistema será fija per saecula saeculorum, lo que proporciona, en nuestro mundo globalizado y competitivo, la certeza de que no aparecerán incrementos de los costes del trabajo por la vía de las contribuciones patronales al sistema de protección de la vejez.
Pero ese compromiso, sin necesidad de aparecer en las normas que lo regulan, lo ha venido respetando el sistema español que desde hace décadas, tan sólo en un ejercicio, el de 1993, incrementó en un punto (de 28,3 a 29,3) el tipo de cotización por contingencias comunes. La pregunta pertinente que uno debe hacerse es la que se corresponde con un sistema de seguro público. ¿Asumirán los trabajadores todas las consecuencias de la evolución de los mercados, cualesquiera que estas sean? La respuesta es afirmativa si lo que prevalece es el diseño del sistema, y negativa si se otorga la mínima presencia al pragmatismo político.
Efectivamente, el diseño del sistema sueco desde el punto de vista actuarial roza la perfección, pero no es inmune al comportamiento de los mercados; tiene, eso sí, un mecanismo automático para responder a los vaivenes de los mercados financieros, del mercado laboral o de la evolución económica o demográfica, pero cuando la aplicación de ese mecanismo exige una reducción de las pensiones que no es socialmente responsable ni tolerable, entonces el pragmatismo político lleva a que se demande la intervención del Estado para resolver el problema. ¿Por medio de aportaciones al sistema? No, en absoluto, sería una traición a la lógica del sistema. Por un medio mucho más elegante que es la reducción del Impuesto sobre la Renta de los pensionistas. En suma, política fiscal al rescate de la capacidad adquisitiva de los pensionistas.

UNA AMENAZA FANTASMA DE LA SOCIALDEMOCRACIA :EL REGRESO DE LOS ESTEREOTIPOS VIVIENTES

 

 

La literatura en torno a la crisis  es ya un subgenero que empieza a entrar en un peligroso terreno entre a)la divulgacion seudocientifica, b)el sermon apocaliptico – moralizante y,c) el manual de autoayuda, todo ello con vocacion de best seller de tienda de aereopuerto. Vean algunos ejemplos (y seguro que mientras leen esta entrada ya habran publicado unos cuantos mas) :a) “Crisis , mentiras y grandes oprtunidades”, “La crisis explicada a sus victimas”, “La crisis del siglo.El fin de una era de capitalismo financiero”. .b)”!Acabad ya con esta crisis!”, “Los amos del mundo.Las armas del terrorismo financiero”.c)”Euforia y panico.Aprendiendo de la burbuja.Medidas concretas para afrontar puntos debiles y aprovechar las oportunidades de la crisis”, “El economista en casa. Decalogo de soluciones positivas para supera la crisis”Y dentro de esta literatura , las obras orientadas a probar la certeza de las tesis marxianas sobre la inevitable decadencia del capitalismo se han ganado ya un espacio propio que podriamos identificar , con el titulo de una de ellas , como Marx Reloaded.

Sin duda que  en el terreno del Marx creador de potentes imagenes simbolicas de la Revolucion Industrial y de la evolucion historica de la economia /evolucion economica de la historia encontraremos referencias que evocan el tiempo presente: la vertiginosa apertura del abismo entre valor de uso y valor de cambio(en la economia financiera), el desbordamiento del modo de produccion  por la imparable transformacion  de los medios de produccion(cambiotecnologico+globalizacion),o la disociacion entre inversion en capital constante y capital variable(de nuevo el capitalismo financiero).Pero cuidado con tomarse las metaforas al pie de la letra, por que se corre el riesgo de creer, literalmente,que todos los hombres-edipos estan enamorados de sus madres o que el hombre de Atapuerca aparecio cuando un primate dio con un monolito que le hizo espabilarse.

De ahi que convenga subrayar lo que hay   de  forzado en  muchos de estos analisis, en lo que tienen de collage no muy bien encolado de las ideas  de Marx sobre las crisis periodicas y crecientes que llevan al apocalipsis capitalista y de las que se refieren  al papel de la acumulacion financiera en la genesis del capitalismo industrial,marginando por otra parte su vision fundamentalmente industrial  del capitalismo , poco compatible con la letal hipertrofia financiera que esta en el origen de la crisis. Precisamente, un sentimiento  que encontramos en gran parte  de los analisis de la crisis es el de una cierta nostalgia del capitalismo de verdad, de la economia real , de fabricas con chimeneas humentes de las que salen obreros en formacion como en los titulos de credito de Novecento, frente a la imagen de brokers de diseño  comedores de sushi que ejecutan(en todos los entidos del termino) politicas de recursos humanos destinadas a prescindir de tales recursos via IPhone.

¿A que todo esto suena a estereotipo, o ,si lo prefieren en jerga economica, a hecho estilizado?Sin duda , pero aqui si que procede  una cita de Marx , ya se imaginan cual : “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparcen como si dijeramos dos veces.Pero se olvido de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.Pues bien , en este caso la dimension de farsa viene precisamente de lo estereotipado, de lo topico que  caracteriza a  los personajes de la historia. Ya hemos tenido ocasion de referirnos a como nos presentan en algunos circulos a  los sindicatos,como  los malotes outsiders que cierran el paso a la innovacion empresarial y al empleo juvenil.Pero no es de la presentacion estereotipada y simplificadora de realidades bastante mas complejas de lo que queremos hablar ahora sino de como la crisis , y tambien las politicas anti/pro crisis,hace renacer estereotipos, y lo que es peor ,como este renacimiento es propiciado por los propios sujetos que los encarnan.

Para empezar , la economia de mercado.Fijense en como dos siglos de evolucion economica y politica habian logrado que se hablase, en vez de Das Kapital, de economia de mercado (adjetivada incluso de social , responsable o sostenible) o de espiritu emprendedor.Pues nada, todo por la borda,en vez de  esto, vuelta al capitalismo en su sentido mas crudo y fundacional, el capitalismo de capitales financieros que circulan  descontroladamente por las autopistas on line, y que por su opacidad alimenta las paranoias conspirativas , resucitando  las imagenes de empresarios reunidos en  lujosos despachos desde los que se decide la(mala) suerte del mundo.

 

Otro ejemplo:Alemania y Europa( convertido en algunos casos en Alemania frente/contra Europa).Fijense como Alemania habia ido logrando con germanica laboriosidad, ir recuperando su buena imagen  (justificada)de cuna alternativa de la Ilustracion , madre del capitalismo renano y de la cogestion, e impulsora de una Europa economicamente solida y politicamente potente,frente a las negras sombras que esa imagen proyecto con el Tercer Reich.Pues nada, ahora toca el cortoplacismo de intentar ganar  hoy elecciones en Baden Wurtenberg para perder mañana  en Torre Pacheco(Murcia)  a los compradores de Mercedes Clase A que en dicho land se manufacturan.Asi surge el nuevo esterotipo de la Germania madrastra/bruja/estricta dominatrix, creado en gran medida en castigo  por el esterotipo por ella fabricado del  latino vagazo y Avida Subventionis.Y no hace falta insistir en lo mal que se ponen las cosas cuando se sustituye  persona por personaje, especialmente cuando el propio sujeto se regodea  en su caricatura, como hacen por ejemplo en sus ultimas peliculas   DeNiro ,desencajando la mandibula , levantando el menton y señalando amenazadoramente con el indice-pistola, o Nicholson ,acentuando la bizquera y hablando con los dientes apretados y la sonrisa rajadadel Joker.


Y el mayor problema se presenta cuando  los estereotipos contaminan a los antagonistas, y a la tosquedad  con la que se manifiestan groseramente los mercados y Frau Merkel se  ve correspondida  en bastantes casos con una critica del capitalismo y de la UE que oscila entre :a)el nacionalismo/nacionalizacion bolivarianos, b)el proteccionismo a la mode de la France , c)la nostalgia de la comuna(version Paris  1871   o Berlin-Lou Reed 1977   , segun preferencias ) ,d) los populismos version  Pepito Grillo o Marinaleda style.Que conste que este tipo de respuestas tienen su  explicacion, que empieza con la indicada tosquedad con la que el capitalismo financiero se presenta y concluye con los devastadores efectos sociales y politicos de la crisis retroalimentada por las politicas europeas  .

Pero que conste tambien  que explicarse algo supone un grado de conformidad con ello muy inferior, por este orden, a la justificacion,al aplauso y a la adhesion.Y ahi es donde la socialdemocracia tiene que afinar para no perder su identidad, confundiendo el rigor en  la analitica de la crisis  con la  prescripcion de sus remedios en el terreno de unas medicinas alternativas que empiezan por la autoflagelacion.De alguna forma, algo de esto se vivio en la larga marcha de la socialdemocracia para asomar la cabeza en el periodo postcrisis petroleras, aunque en aquel caso ,al reves.El deslumbramiento ante la eficiencia asignadora de recursos de los mercados  produjo notables espejismos  sobre los males de la regulacion publica, las bondades de las bajadas de impuestos y, en general , el automatismo de la traduccion de progreso economico en progreso social , que llevaba a relajar los controles sobre todo lo que presuntamente frenabaa aquel, por ejemplo respecto del mercado de trabajo.

¿Por que es tan dificil para la socialdemocracia caminar ahora  por el filo de esta navaja?Por que la crisis ha puesto de manifiesto los problemas de la economia de mercado(desregulada) , del Estado Nacion(desbordado) y de Europa (renacionalizada), y los problemas en estos tres ambitos son problemas en el terreno de juego donde la socialdemocracia se mueve con mayor soltura.Y es con una  perspectiva de mediacion, de intermediacion, incluso de transacion , con la que podemos entender  lo que supone la  socialdemocracia en relacion a estos tres elementos criticos . Decia Judt que “La socialdemocracia representaba un compromiso:implicaba la aceptacion del capitalismo-y de la democracia parlamentaria-como marco en el que se atenderian los intereses de amplios sectores de la poblacion que hasta entonces habian sido ignorados” .Y si existe una institucion que identifica el proyecto socialdemocrata , esta es el Estado de Bienestar, y se trata de una institucion en la que se combinan  estos tres elementos  que no pasan por su mejor momento: economia de mercado, Estado y Europa.

Para hablar de Estado de Bienestar ,lo primero es tener en cuenta  que su precondicion es que exista y actue el Estado.Recuerden a Tony Judt, cuando nos recordaba que el Estado es una institucion intermedia.Intermedia en primer lugar respecto de la propia sociedad, expresando a traves de la politica las diferentes preferencias colectivas en las sociedades abiertas(cita literal  para enfriar expectativas asamblearias via facebook :”El Estado es el unico foro en el que se puede practicar la politica”). Intermedia en segundo lugar  como ambito de la democracia, en la medida que la democracia politica es “todo lo que media entre los individuos aislados y un Gobierno excesivamente poderoso ” . E intermedia en tercer lugar entre las fuerzas economicas y los individuos, y aqui es donde cobra su dimension propia el Estado de Bienestar, “El Estado regulador, de bienestar , es todo lo que media entre sus ciudadanos y las impredicibles fuerzas del cambio economico”.

Y el sentimiento tragico de la vida que aflige tradicionalmente a la sociedad, a la politica y al pensamiento español no pone precisamente mas faciles las cosas.Respecto del Estado, incluso respecto de la democracia, existe una  indudable frustracion ciudadana generada por factores como la abundancia de casos de  corrupcion o el desfase entre promesas y practicas politicas. Pero esta situacion ha puesto de relieve carencias en la cultura politica  que llevan a difuminar peligrosamente  las fronteras entre critica, cabreo , histeria y paranoia conspirativa.Carencias que algo tendran que ver con la falta de tradicion democratica en la derecha ,dado que  las escasas muestras  historicas de burguesia ilustrada/industrial /no fundamentalista religiosa en nuestro pais  concentraron mas sus preferencias en  el nacionalismo territorial que en  la democracia como tal. Pero que  tambien  tienen que ver con la casi obligada vision resistencial de la izquierda(entiendase , de resistencia frente a un historico poder abusivo)   , que se expresa hoy en dia en la facilidad con la que se tiende a ser comprensivo con expresiones  criticas frente a los poderes publicos que en bastantes casos olvidan (cuando no, menosprecian) la  indudable legitimacion democratica de la que hoy estan investidos tales poderes.Para entendernos :pretender ser a al vez cercado y cercador del Congreso de los Diputados es , como minimo , esquizofrenico.

 

Concluyendo por hoy:los problemas del Estado y, por extension, del Estado de Bienestar, de la economia de mercado y de Europa son los problemas de la socialdemocracia, y el primer paso a dar es el de asumir este diagnostico con una consecuencia muy clara:la socialdemocracia tiene que huir como de la peste de todo lo que suene a antiinstuciones, anticapitalismo y antieuropa, por estetico /cosmetico que esto pueda resultar en el cortoplazo. ¿Recuerdan el patetico desteñido de Dirk Bogarde al final de “Muerte en Venecia ?Pues eso es lo que pasa cuando uno pretende aparentar lo que no es.Y el siguiente paso es trabajarse fuertemente la agenda del Estado, de los mercados y de Europa, en la que hay mucho por hacer en el terreno de las reformas estructurales, pero las de verdad, no las de las jaculatorias que hoy piden contrato unico, mañana listas abiertas y al otro pensiones semipensionistas.¿Quieren un ejemplo?Podemos empezar con la idea de Predistribucion, a la que dedicaremos una proxima entrada.

 

 

 

 

 

INTERVENCION EN LA COMPARECENCIA ESPECIAL EN EL CONGRESO DEL PRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL EUROPEO.12 Febrero 2013

Muchas gracias, Sr. Presidente.

Sr. Presidente del Banco Central Europeo, Sr. Gobernador, Señorías.

Debo en primer lugar agradecer su visita al Congreso de los Diputados y su disposición a mantener una sesión como esta ante los diputados pertenecientes a las comisiones de contenido económico de la Cámara. Creo que el formato elegido no ha sido el mejor pero en cualquier caso no debemos perder tiempo. Ni Ud. ni nosotros.

Sr. Presidente, está Ud. en el Congreso de los Diputados de un país que ha perdido en el último año más de 850.000 empleos. Una cifra tremenda sin lugar a dudas. Pero que es solo la cuarta parte de los más de 3 millones de puestos de trabajo que ha perdido durante la crisis.

Una cifra, Sr. Presidente, que adquiere aun más significado cuando contemplamos que el 80% del empleo perdido en la eurozona, se ha destruido en España.

Sr. Presidente, la crisis se adueñó de España y Europa tras un largo periodo de auge que contuvo elementos verdaderamente ilusorios.

En España, el espejismo se derivaba del contraste entre el nivel de desempleo más bajo en 30 años y la constatación de su debilidad al basarse en el crecimiento de la actividad constructiva e inmobiliaria. Un crecimiento –no debe olvidarse- financiado por la banca europea en la que los países centrales –Alemania y Francia de manera especial- ostentaban el papel protagonista.

Y mientras tanto, Europa vivía la ilusión de la supervivencia exitosa del euro en pleno auge económico.

Una moneda que había nacido sin Estado, sin un Tesoro único, sin política fiscal, ni única ni adecuadamente coordinada. Una zona monetaria con un sistema financiero rápidamente fragmentado con la crisis, sin apenas vínculos institucionales comunes y con un solo Banco Central, sí, pero un banco fuertemente restringido en la capacidad de acción de su política monetaria y financiera.

Sr. Presidente, la crisis se ha llevado por delante esta suerte de extravío colectivo en España y en Europa.

Entre los desequilibrios económicos que permanecen, uno de los más graves sigue siendo la fragmentación financiera europea, con economías financiándose a tipos de interés real negativos y con países ajenos al euro con niveles de endeudamiento muy similares o peores, que se financian en ocasiones a tipos más bajos que los que comparten la moneda única.

Señor Presidente, es cierto que la situación monetaria y financiera ha mejorado en los últimos meses. Y también es cierto que a ello ha contribuido de manera fundamental el Programa OMT anunciado por Ud. en Septiembre pasado.

Este año se cumple el centenario de la creación de la Reserva Federal, una institución que a diferencia de nuestro Banco Central tiene un mandato también centrado en el crecimiento y el empleo, y también una institución que publica las actas de los debates en el seno de sus órganos relevantes. ¿No cree Ud. que la transparencia no es enemiga de la independencia y la capacidad de decisión?

Y junto a ello, para entrar en el ámbito de las cuestiones que me parecen más relevantes en la coyuntura actual, ¿Qué impedimentos existen para que el BCE no haya agotado el recorrido a la baja de los tipos de interés?

¿No cree además, que el BCE se ha mostrado más tímido que otros bancos centrales en la adopción de medidas no convencionales, como las compras en los mercados de deuda?

Y sobre todo ¿cree usted que la unión monetaria puede seguir funcionando con costes de financiación de gobiernos empresas y familias tan diferentes dentro de la zona del euro?

Dado que uno de los factores que explican estas discrepancias es la falta de confianza en la supervivencia del euro, ¿no debería el BCE actuar con más determinación interviniendo en los mercados de deuda soberana para disipar esa percepción?.

Por cierto ¿está Ud. en condiciones de explicar que parte del balance del BCE está invertida en deuda soberana de los países de la eurozona? ¿En qué cuantía para los principales países?

La evolución del crédito a familias y empresas en el conjunto el área es también otro motivo de preocupación. En el caso español es obvio que la contracción del crédito está detrás de esta sangría en el empleo y la destrucción de empresas que amenaza gravemente nuestras posibilidades de recuperación.

Por eso, le pregunto si ¿no cree Ud. que ha llegado ya el momento de plantearse que el BCE siga el ejemplo del Banco de Inglaterra y la Reserva Federal y diseñara facilidades de financiación de la banca condicionadas a su utilización para la concesión de crédito a las empresas?

Sr. Presidente, termino ya.

Uno de los problemas esenciales para el futuro de la eurozona es la divergencia de sus ciudadanos en la estrategia de salida de la crisis de la eurozona.

Los del Norte porque una política ciega y mal informada insiste en la imposibilidad de seguir sosteniendo una solidaridad con el Sur (pese a ser sus entidades financieras las que han financiado la locura inmobiliaria en Irlanda o España). O porque consideran inconveniente cualquier actuación activa o expansiva de la política monetaria del BCE, por una mal entendida aversión a la inflación cuando Europa vive los peores momentos en el último siglo si se excluyen las Guerras Mundiales (una visión de la inflación Sr. Presidente que no puede basarse solo en la evolución de los precios de consumo).

Y los del Sur por lo que consideramos el fracasado empeño en mantener una política, que ha tenido en la austeridad a toda costa, en el ajuste irracional –pero con un contenido político que resulta imposible compartir- su casi única bandera.

Así será imposible mantener el nivel de apoyo social que el euro necesita incluso en mucha mayor medida que cualquier moneda.

Por eso es cada vez más urgente para Europa el cambio en la estrategia seguida a lo largo de los últimos años y para España recomponer un marco de diálogo y complicidad política y social frente a la crisis y al desempleo masivo.

Muchas gracias.