Archivo mensual: octubre 2012

¡Abandonad toda esperanza! (al menos hasta 2017) (y II)

Decía en la primera parte de este artículo que la observación atenta de la evolución trimestral de las cifras del mercado de trabajo, en diferentes países de la eurozona, no cambia en nada el pesimismo sobre el futuro inmediato de nuestro país. Si lo que se observan son los datos trimestrales de la EPA que facilita EUROSTAT de distintos países (Alemania, España, Francia, Italia, Grecia, Portugal Holanda e Irlanda) en el período en el que lo recesivo, fuerte o débil, nos ha afectado (2ºT 2007 hasta 2ºT 2012), las conclusiones no pueden ser nada alentadoras. En ese conjunto de países eurozona hay distintas líneas de separación. Unos han sufrido una fuerte crisis inmobiliaria (Irlanda y España); otros han soportado y aún soportan las condiciones de un rescate (Grecia, Irlanda y Portugal); y todos ellos están soportando una crisis financiera que ha derivado en un retraimiento considerable de la demanda interna.

Obviamente, la variable que mejor informa del comportamiento de todas esas economías es el empleo, la trayectoria que el empleo ha seguido a lo largo de ese lustro. Lo es en mejor medida que el paro porque la evolución de la población activa ha sido bastante dispar entre países. En unos se ha reducido (Portugal, Holanda e Irlanda); mientras que en otros el incremento se acerca al millón de personas (Italia y España).

Todos los países, a excepción de Alemania (4,5%) y Francia (0,9%), han sufrido un retroceso del empleo de magnitudes muy distintas en cuanto a su severidad. En Italia (-1,0%) y Holanda (1,1%) el declive del empleo ha sido muy contenido y llevadero; esos dos países se caracterizan por no haber soportado crisis inmobiliaria alguna, puesto que en ellos el empleo en el sector de la construcción no difiere mucho del momento de inicio de la crisis a los momentos actuales. Distinto y peculiar, por todos los conceptos, es el caso de Grecia (-38,3%), que ha perdido más de un tercio del empleo y que ha soportado y soporta una crisis financiera que  ha precisado de dos rescates (y aún se barrunta un tercero) de colosales dimensiones respecto del tamaño de su economía. Especial consideración merece el caso de Portugal que contaba en 2007 con un sector de la construcción  de peso medio en el conjunto de su economía, y que a su vez ha registrado un retroceso del empleo de mediana magnitud (-8,8%). Sin embargo Irlanda y España que por ese orden contaban con los mayores porcentajes de ladrillo en empleos (Irlanda 13,5%, España 13,4%) encabezan, si exceptuamos el singular caso griego, el retroceso del empleo (Irlanda un -15,4%, España un 14,7%).

Las cifras que han goteado trimestre a trimestre desde ese segundo trimestre de 2007 hasta hoy (hoy mismo la EPA del tercer trimestre corrobora que el empleo en España no ha tocado fondo y que en la construcción se suceden las noticias sombrías), apuntan a una relación directa entre el peso relativo de la construcción en el conjunto de la economía de cada país y el grado de intensidad con el que el país ha destruido empleo. Todo ello es congruente con lo que en más de una ocasión he afirmado en este medio: que si excluimos al sector agrario, el sector de la construcción es el que mayor capacidad de arrastre tiene de toda la economía española; si a ello se le añade que la financiación de su desmesurada expansión en las décadas pasadas, está en el origen de la crisis financiera que hoy nos agobia, tenemos servido el drama que acongoja a millones de familias.

Las cosas no deberían quedar ahí. Llama poderosamente la atención que sea precisamente Irlanda, la que en mayor medida (de ese conjunto de países que he escogido como referencia) el país que en mayor medida (siempre a excepción del caso griego) haya sufrido el azote de la crisis en términos de empleo. Es difícil mantener, por otro lado, que en Irlanda existiera antes de su crisis un mercado de trabajo dual, cuando era, y sigue siendo, el país de ese conjunto de menor tasa de temporalidad en el empleo. Y más aún, cuando Irlanda tenía antes del inicio de la crisis uno de los coeficientes más bajos de la eurozona en el índice de protección legal del empleo, que la OCDE utiliza para cuantificar la rigidez del mercado de trabajo. Esa realidad irlandesa sin duda que lleva a mucha gente a poner en cuestión la universalidad del modelo de los insiders-outsiders como explicación del comportamiento del mercado de trabajo.

En este panorama es difícil entender la posición que contra viento y marea, es decir, contra la evidencia empírica, sostiene el gobierno, porque el “sabemos lo que tenemos que hacer y lo hemos hecho” se da de bruces con las cifras que llevan varios meses, en distintas condiciones estacionales, goteando resultados adversos en materia de empleo. ¿No iba la reforma laboral de febrero a iniciar una nueva era en el mercado de trabajo? La respuesta más contradictoria se encuentra en la reciente EPA del tercer trimestre de este año: 179.400 empleos indefinidos menos en el período. Efectivamente nada de lo anunciado está ocurriendo ni va a ocurrir hasta que, naturalmente, se recupere la demanda interna. Parece de sentido común. Lo dicen también las cifras del mercado de trabajo de los países a los que me vengo refiriendo en estas líneas: sólo aquellos que en este pasado quinquenio han sostenido o incrementado el nivel real de su demanda interna (Francia y Alemania), han escapado a la tremenda escabechina en términos de empleos perdidos (Francia 0,9%, Alemania 4,5%)

El gobierno, Bruselas, Berlín y todos los agentes e instituciones que aquí y allá llevan cinco años encorsetando nuestras posibilidades potenciales de crecimiento, insisten en la austeridad y en las reformas estructurales y propagan la idea de que volverá el empuje de la economía española (lo mismo aseguran en Irlanda, en Portugal…) y con él el  empleo. ¿Y cuándo será eso? Obviamente, cuando se recupere la demanda interna que en este ejercicio se encuentra, en términos reales, en los niveles de 2004. ¿Y nadie puede incentivar de algún modo la demanda interna? Claro que sí, pero lo tiene prohibido el sacrosanto dogma de la consolidación fiscal y sus agobiantes calendarios.

 

 

¡Abandonad toda esperanza! (al menos hasta 2017) (I)

Gota a gota los datos macro de la economía española se suceden con el paso del tiempo y van, con su contenido, dibujando un panorama desolador. A decir verdad, en toda esa zona sombría tan sólo los resultados del sector exterior arrojan alguna luz, si bien la aportación de ese sector de nuestra economía no tiene potencia suficiente para actuar de fuerza tractora. Entretanto el empleo no ha tocado fondo, como confirman los datos de la EPA del segundo trimestre, y no es extraño que las cosas sucedan así, si la curiosidad nos lleva a las últimas predicciones del FMI que nos atribuyen unos pobres resultados hasta 2017. Sí, efectivamente, podremos hablar de nuestra década perdida.

Es difícil entender que en estas circunstancias, tan demoledoras para la vida de millones de personas, se sucedan los errores que se cometieron en el pasado. Por eso es obligado recordar que Japón sufrió una economía en recesión durante tres lustros, que Richard Koo (The Holy Grail of Macoeconomics) ha analizado. Su idea fundamental es que en las fases recesivas del ciclo, lo que en verdad se manifiesta es lo que él denomina una recesión de balances en la que todos los agentes que operan en la economía, lejos de guiarse por la estrategia de la maximización del beneficio, lo hacen por la de minimización de la deuda, lo que les lleva al incremento del ahorro y del desendeudamiento en sus balances personales y corporativos. En tales circunstancias de nada sirve que los tipos de interés se encuentren en el entorno del cero o en valores reales negativos, porque no existe demanda de fondos.

¿Vive la economía española una situación de esa naturaleza? Recientemente los datos del Banco de España registraban una evolución de la deuda de empresas y familias de signo negativo, esto es, una reducción de la deuda. Es la muestra inequívoca de la preferencia de esos agentes por un destino para su dinero distinto del consumo y la inversión. En ese caso, inevitablemente, las consecuencias se trasladan a la demanda interna que se encuentra en 2012, a precios constantes de 2005, en los niveles del año 2003. Obviamente, ese lastre llega al PIB que continúa en recesión.

¿Por qué no adoptar entonces políticas de estímulo de la demanda? Porque la mayoría del Parlamento alemán, y su canciller, sostienen que la ruta de salida de la recesión no es otra que la de la consolidación fiscal y las reformas estructurales si el euro ha de sobrevivir. Esto es: las políticas de oferta. Incluso el FMI (por increíble que parezca) por una ve en su vida ha abandonado las políticas de oferta de su menú para hablar en tono positivo de los estímulos y los multiplicadores (Are We Underestimating Short Term Fiscal Multipliers?, WEO October 2012, pág. 41). Y es que la opinión sobre los multiplicadores fiscales no sólo divide a los economistas, sino que es el signo inequívoco de su identidad y su ideología. No en vano Robert Barro los llama multiplicadores vudú y sostiene que su efecto real sobre la actividad es cero.

Más claro todavía lo tenía Eugene Fama (padre de la teoría de la eficiencia de los mercados) para quien “el problema es simple: los planes de rescate y estímulo están fundados en la emisión de más deuda pública (¡de algún lado tiene que salir el dinero!). La deuda añadida absorbe ahorro que en otro caso iría a la inversión privada. Al final, a pesar de la existencia de recursos ociosos rescates y estímulos no añaden nada a la corriente de los recursos en uso, simplemente mueven los recursos de un lugar a otro”. Lo que entonces obviaba Fama es que en ese punto del ciclo en el que son necesarios rescates y estímulos los agentes económicos privados (empresas y familias) no invierten ni consumen porque no maximizan beneficios, a pesar de los bajísimos tipos de interés, sino que minimizan su deuda. A falta de demanda privada el gobierno debe de aumentar la suya porque, en otro caso, la producción y el empleo se desploman. Eso es, precisamente, lo que nos viene ocurriendo desde 2008.

La alarma que mueve al FMI, en el WEO de octubre, a adoptar esa posición proestímulos o relajación de plazos en la consolidación fiscal, tiene que ver con la percepción de que la recuperación de la economía se ha debilitado, en especial en la eurozona por dos razones: una la consolidación fiscal; otra la tardanza en abordar definitivamente los problemas del sector financiero, lo que dilata a su vez la recuperación del flujo del crédito. Llamativamente, los dos únicos países citados en el Prólogo son España e Italia y ello para dejar un recado que los niños españoles ya son capaces de cantar en las escuelas como la tabla de multiplicar.  Dice el Fondo, “España e Italia deben seguir con los planes de ajuste que restablecen la competitividad, el equilibrio fiscal y mantienen el crecimiento, y ello recapitalizando los bancos y tomando prestado más barato”. Una evidencia más de que a la vista de los resultados de la pasada Cumbre de la UE hay disonancia entre miembros de la troika, al menos en la urgencia de esas medidas que el FMI urge a tomar.

¿Qué hacer entonces? Queda probado (las evidencias son ya inequívocas) que Hollande es incapaz de convencer a la canciller de que existen otras rutas para la salida de la crisis, de que plazos y cifras se pueden relajar. Pero no hay forma de que eso ocurra. Más bien al contrario, las dilaciones en las ayudas ya acordadas en anteriores cumbres, en nada ayudan a poner en práctica las soluciones que, por otro lado, recomienda el FMI. ¿No es patético que Guindos se felicite de la estabilidad en la recesión, en una sincera y resignada representación del Virgencita…?

Entretanto, las evidencias son ya abrumadoras. Basta una mirada a las cifras de la macroeconomía de los países rescatados, de los que están por rescatar y de los que se financian con holgura, para corroborar que la clave del problema se encuentra en la demanda interna de los países. Los que tienen fe ciega en las políticas de oferta, en los recortes, en las reformas estructurales, se afanan en transmitir que todo llegará aunque los datos del presente no les proporcionen muchos argumentos.

Se han hecho reformas laborales que han desequilibrado el poder en el interior de las empresas, en favor de los empresarios; se han reducido salarios y derechos sociales; se han quebrado los cimientos en los que se apoya la cohesión social y el discurso oficial en la eurozona es que hay que salvar al euro reconduciendo todos los presupuestos de la eurozona al déficit cero. ¿Por qué no volver a recordar que Alemania incumplió en 2002, 2003, 2004 y 2005 el Tratado de Maastricht en lo relativo a déficit excesivo? Nadie agobió entonces al gobierno alemán para que volviera al cumplimiento estricto de los términos del Tratado.

Salvar al euro es un objetivo que merece la pena perseguir para cualquier europeísta, pero no existe razón alguna, salvo las dogmáticas, para que no pueda ser compatible con otro fin que no menor interés: el bienestar de la población europea.

Continuará…

NO TOMARAS LOS NOMBRES DE ACEMOGLU & ROBINSON EN VANO.A proposito de un articulo de Cesar Molinas (II)

Resumen del anterior episodio. En” El Retorno de los Brujos”, comentamos las ideas de Cesar Molinas en su articulo”Las Elites extractivas. Una teoria de la clase politica española” , en torno a al aplicacion de la nocion de elites extractivas, de Acemoglu y Robinson, a la clase politica española,concretada en una vampirica apropiacion por esta elite extractiva de los recursos economicos,  y su  conclusion de aplicar el sistema electoral mayoritario, en vez del proporcional, para curar esta enfermedad extractiva. Tenemos serias dudas de que A&R digan exactamente lo que CM les atribuye, y, sobre todo, de que la  teorizacion de” Por que fracasan  los paises” este basada en hechos minimamente  homologables con una descripcion objetiva de la vida politica española.Por eso queremos dedicar esta entrada a exponer las ideas de A&R ,  para en la siguiente  analizar las caracteristicas de los sistemas electorales , en la perspectiva de su relacion con el reflejo mas ajustado de las posiciones del electorado, y de como depurarian los problemas que ,en la version Molinas, presenta  sistema politico español.

 

Deconstruyendo a A&R

En “Por que fracasan los paises” A &R parten de la existencia de dos tipos de instituciones, las politicas y las  economicas,y utilizan dos calificativos para configurar unas y otras,  inclusivas y  extractivas , y lo hacen fundamentalmente con el  objetivo de  valorar la influencia de un tipo de instituciones sobre otras, y  como esta relacion entre instituciones influye en el desarrollo de las naciones, y mas concretamente en el fracaso del proyecto economico y politico de estas naciones.No esta de mas empezar por recordar que el verbo  ingles del titulo de la obra de A&R (fail) es el que se utiliza para formar el concepto ingles de failed  state, de estados fallidos, que hace referencia a los estados que pierden las caracteristicas basicas que les hacen reconocibles como tales, empezando por el weberiano monopolio estatal  de la violencia,, que pasa a ser ejercitado por señores de la guerra o alqaedas varias. Ejemplos de estados fallidos , segun la revista  Foreign Policy, serian en la actualidad Somalia, Chad, Sudan, Haiti, Costa de Marfil ….        .Y esto nos pone ya sobre la pista de que si hablamos de estados fallidos , estamos hablando de algo bastante serio(en el sentido de preocupante).Y por eso  es importante que veamos como construyen sus categorias A&R, que ejemplos practicos utilizan para esta construccion  y, en funcion de ellos, que caracteristicas atribuyen  a las instituciones  extractivas para ver si  tales caracteristicas son reconocibles en la actual vida politica española

A&R comienzan con la siguiente declaracion”esta libro trata de las grandes diferencias en ingresos y niveles de vida que separan los paises ricos del mundo, como Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, de los pobres, como los del Africa Subsahariana, centroamerica o el Sur de Asia”.Y tomando el ejemplo de los paises de la Primavera Arabe, se preguntan”¿por que Egipto es mucho mas pobre que EEUU?¿cuales son las limitaciones que impiden que Egipto sea mas prospero?.¿Es inmutable la pobreza de Egipto o puede ser erradicada?”. Y contestan, resumiendo la tesis central del libro”Egipto es pobre precisamente  por que ha sido gobernado por una pequeña elite que ha organizado la sociedad en su propio beneficio a expensas de la gran mayoria de la gente.El poder pòlitico ha sido estrechamente concentrado, y ha sido usado en  crear una gran fortuna para quienes lo detentan, como la fortuna de 70.000 millones de dolares aparentemente acumulada  por el expresidente Mubarak “..El objeto del libro es asi “proporcionar una explicacion general de por que los paises pobres son pobres”.

Parece  con esto que  el libro de A&R se mueve en la linea de las que solemos conocer como teorias del desarrollo (el mundo de Samir Amin,Amairta Sen,Stiglitz o Gray), dado que los ejemplos que citan en el Prefacio son de paises en desarrollo, comparandolos con otros del mundo desarrollado. Pero la investigacion tiene tambien un sentido historico, de explicacion de como se produjeron , en su momento, las transiciones a la Modernidad Politica  y a la Revolucion Industrial en los paises desarrollados, una narracion que probablemente iniciara Marx y que ha marcado la historia intelectual hasta nuestros dias(pausa para recuerdo necrologico de Eric Hobsbawm). Asi, A&R señalan como su libro explicara que la razon por la Gran Bretaña es mas rica que Egipto es que en 1688, gran Bretaña (o para ser exactos, Inglaterra) tuvo una revolucion que transformo la politica y con ello la economia de la nacion.

Añadan a estas orientaciones del Prefacio las referencias de los casos estudiados(la colonizacion del Rio de la Plata en 1516 y la de la cuenca del Parana en 1537, la actividad de la Compañia de Virginia en el siglo XVII,el trabajo forzoso de niños en el Uzbekistan de Karimov,la decadencia del feudalismo tras la Peste Negra,la Argentina Peronista, o la Sudafrica del appartheid) y veran que A&R costruyen sus teorias a partir de ejemplos muy, pero que muy historicos,en su mayoria precapitalistas, y , en todo caso de situaciones de ausencia de democracia.Y por eso el caso paradigmatico es el de la interrelacion de la Revolucion Gloriosa britanica y la revolucion Industrial.

Es desde esta perspectiva desde la que habria que entender la construccion de la teoria de las instituciones y elites extractivas, que se puede ver resumida en el capitulo 15.”Las instituciones economicas inclusivas que garantizan los derechos de propiedad, crean un terreno de igualdad de condiciones e incentivan las inversiones en nuevas tecnologias y formacion son mas conductivas para el crecimiento economico que las instituciones economicas extractivas, estructuradas para extraer recursos de la mayoria por una minoria y que fallan en la proteccion de los derechos de propiedad o en proporcionar incentivos a la actividad economica.Las instituciones economicas inclusivas, a su vez,estan apoyadas por ,y apoyan a, las instituciones politicas inclusivas, esto es , aquellas que distribuyen el poder ampliamente de forma pluralista y son capaces de alcanzar el grado de centralizacion politica para establecer  la ley y el orden, la constitucion  de derechos de propiedad seguros y una economia de mercado inclusiva”.

El lecho de Procusto

Cuando llego a Coridalo, en el Atica, Teseo mato a Polipemon, padre de Sinis , apodado Procusto, que vivia junto al camino y tenia dos camas en su casa, una pequeña y otra grande.Daba alojamiento a los viajeros que pasaban por alli; colocaba a los hombres bajos en la cama grande y los estiraba como en un potro de tortura para que se ajustasen al tamaño del lecho; y a los hombres altos los pònia en la cama pequeña y les cortaba toda la parte de las piernas que sobresalia de ella.Sin embargo, algunos dicen que solo tenia una cama y que estiraba o acortaba a sus huespedes para que encajasen en ella.Robert Graves.”Los mitos griegos”

Por mas vueltas que se le de, parece dificil reconocer la presente  situacion politica y economica española en los ejemplos sobre los que se construye la teoria de A&R. Salvo que se tenga  una vision de esta  situacion  hecha de una combinacion de los aspectos mas gore de Intereconomia, el 15M y el ultimo taxista que les llevo al aeropuerto y pillo atasco, no estamos hablando  de un pais en transicion a la democracia o a la economia de mercado, no estamos hablando de un pais en el que no se respeta el derecho de propiedad o que carece de instituciones de garantia del cumplimiento de las Leyes, y no estamos hablando de un sistema politico que no refleje el pluralismo social.

¿Todo perfecto?Por supuesto que no, por ejemplo,mientras las desigualdades crezcan, los servicios publicos se debiliten, el sistema fiscal persista  desequilibrado en su configuracion y poco respetado en su ejecucion,se construyan identidades a partir de balanzas fiscales o la corrupcion pase por las urnas sin romperse ni mancharse.Situaciones como estas , y como otras que , como dijimos , son acertadamente criticadas por Molinas,lastran nuestro progreso social, economico y politico.Pero no son el resultado de que las elites politicas españolas sean extractivas conforme  a la nocion de A&R. Para empezar ,y como en cualquier democracia,estas elites son muchas y de muy variadas caracteristicas, por lo que no cabe la generalizacion de la version Molinas. Y para continuar, los origenes de los diferentes problemas son tambien diferentes, internos y externos, economicos y sociales, y por supuesto que tambien politicos . Pero de estos ultimos no parece que el del sistema electoral sea el mas critico, si pensamos en los problemas en ambitos  como la cooperacion /coordinacion entre las distintas administraciones publicas, la transparencia de la vida politica, o la efectividad de los mecanismos de control y pàrticipacion en la vida publica,mecanismos estos que, por cierto,no se deberia olvidar  que incluyen de forma significada la accion de los agentes sociales de base representativa.

Naturalmente que las ideas de A&R permiten una lectura mas amplia, mas alla del estricto terreno de las teorias del desarrollo, dandonos , por ejemplo ,pistas para reflexionar sobre la importancia de que los sistemas politicos  profundicen en la democracia incentivando la inclusion , la participacion ciudadana para asi liberar potenciales de talento que influyen en el progreso economico. Algo de esto hay en la idea de Marta Nussbaum de  que los Estados deben contribuir a crear capacidades. Y seguramente que , como dijimos en “¿Que falla en Europa?.Que Europa falla”,la idea de instituciones politicas extractivas, en su dimension de exclusion de la participacion de sujetos politicos, puede tomarse, a modo de “hecho estilizado”, para analizar problemas de consolidacion de la democracia en nuevos espacios politicos, como la UE.

Pero la aplicacion por Molinas de la nocion de elites politicas extractivas a la vida politica española , construida fundamentalmente en torno a la idea de captura de rentas, parece, a la vista de las tesis de A&R,una utilizacion procustiana de estas, comprimiendolas  y cercenandolas a voluntad. Alli donde A&R a partir de un relato de hechos construyen un discurso de ideas, Molinas parte de un discurso  preconcebido,para construir un  relato a la medida de aquel y de sus  tesis sobre el sistema electoral, sobre las que volveremos en una siguiente entrada.

 

Gobernar a golpe de Decreto

Repasando la legislación de estos últimos años, no deja de ser preocupante la utilización desmesurada que se viene haciendo de la legislación de urgencia a través de la figura del decreto-ley que contempla el artículo 86 de la Constitución Española para los casos de “extraordinaria y urgente necesidad”; circunstancia no siempre suficientemente argumentada ni justificada.

Desde mi punto de vista, la consecuencia inevitable de ello se traduce en una progresiva devaluación institucional de las Cortes Generales  cuya función legislativa se puede ver seriamente  puesta en cuestión si los sucesivos Gobiernos siguen haciendo  un uso desproporcionado de esta facultad;  sin que el trámite de convalidación posterior por el Congreso de los Diputados, mediante una votación de totalidad a través de un procedimiento especial y sumario, pueda sustituir, en la mayoría de los casos, el  sosegado debate y discusión parlamentaria exigido para la elaboración de las leyes. Téngase en cuenta que la entrada en vigor del decreto-ley es inmediata a partir de su publicación en el BOE y solamente cuando la decisión  sea la de su tramitación posterior como proyecto de ley, puede decirse que las Cortes recuperan su plena función legislativa.

Pero dicho lo anterior, no pretendo en este artículo cuestionar la legitimidad de ejercicio de esta competencia  por parte de los gobiernos sino simplemente recordar la  jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre el alcance y los límites de esta potestad,  para adentrarme después en  un breve análisis cuantitativo  y cualitativo del uso que  se ha hecho de ella  en los últimos años, con especial referencia al tiempo transcurrido en los nueve meses de ejercicio del poder por el actual Gobierno.

Nuestro Tribunal Constitucional ha establecido una consolidada doctrina a través de numerosas y reiteradas sentencias, que podría sintetizarse de la siguiente manera : el artículo 86 de la Constitución habilita para que el Gobierno pueda dictar normas con fuerza de ley, mediante real decreto-ley, pero en la medida que ello supone una sustitución del Parlamento por el Gobierno,constituye una excepción al procedimiento legislativo ordinario y a la participación de las minorías que este dispensa. Tal habilitación debe quedar sometida, en cuanto a su ejercicio, a la necesaria concurrencia de todos los presupuestos circunstanciales y y materiales que lo legitime, entre los que se incluye la necesaria conexión entre la facultad legislativa otorgada al Gobierno y la existencia de presupuesto habilitante; esto es la concurrencia de una situación de ” extraordinaria y urgente necesidad” en cuya apreciación  el Gobierno, dentro del lógico margen de apreciación política, no puede actuar libremente sin restricción alguna sino que debe haber unos límites jurídicos a la utilización de los decretos-leyes.

En definitiva, sostiene el T.C. que  aunque nuestra Constitución ha adoptado una solución flexible y matizada respecto al decreto-ley, sin embargo el fin que justifica la legislación de urgencia no es otro que el de subvenir a “situaciones concretas de los objetivos gubernamentales que por razones difíciles de prever requieran una acción normativa inmediata en un plazo más breve que el requerido por la vía normal o por el procedimiento de urgencia para la tramitación parlamentaria de las Leyes”. Tratándose, por tanto, de una potestad que se configura como una excepción al procedimiento ordinario de elaboración de las leyes, debe estar sometido en cuanto a su ejercicio a la necesaria concurrencia de una serie de requisitos que lo legitiman, cuyo control externo compete al T.Constitucional, que puede verificar, sin sustituir, el juicio político de oportunidad que corresponde al Gobierno.

Establecida de esta forma tan clara y reiterada  la doctrina del Tribunal Costitucional sobre los límites de la potestad de los Gobiernos para aprobar decretos-leyes, la pregunta que cabe hacerse y es si el uso que se viene haciendo últimamente de la misma está siempre plenamente justificado y se ajusta a la necesaria concurrencia de los presupuestos  circunstanciales y materiales que lo justifican.

Un análisis cuantitativo de lo ocurrido a partir del año 2009 pone de manifiesto cómo  la crisis económica que arrastramos desde 2008, ha servido de ” paraguas” para  un progresivo y preocupante aumento en la utilización de esta potestad por parte de los sucesivos Gobiernos: frente a los 14 decretos-leyes aprobados en 2009 y otros tantos en 2010, fueron 20 los aprobados   en 2011 y 26 hasta el 30 de septiembre de 2012.

Un primer dato preocupante, desde mi punto de vista, es que centrándonos en 2012, de los 26 decretos-leyes aprobados, solamente siete han sido tramitados posteriormente como proyectos de ley; lo cual es una primera muestra  de deterioro de la función legislativa de las Cortes Generales,  y en concreto del Congreso de los Diputados que en los demás casos solamente ha intervenido en el trámite de convalidación. Por no hablar del Senado, que ni siquiera interviene en dicho trámite.

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En cuanto a los contenidos, creo que es conveniente hacer algún comentario crítico en relación con las cuestiones que se regulan en muchos de ellos y su conexión con las razones urgencia y extraordinaria necesidad como presupuesto habilitante. Enlazando con lo dicho anteriormente, es cierto que la  la profunda crisis económica y social que venimos arrastrando desde hace unos años, justifica la urgencia con la que se puede ver obligado a actuar el Gobierno; por ejemplo en el sector financiero o en la reducción del déficit público. Ahora bien, un análisis crítico de las medidas adoptadas, permite avanzar dos conclusiones: la primera la forma errática y a veces algo contradictoria con que se han ido adoptando  y la segunda, que en muchos casos, como ha ocurrido con los decretos-leyes sobre reducción del gasto público, se ha ido más allá de lo que pudiera ser la urgencia extraordinaria de reducir el déficit público para introducir por razones ideológicas un auténtico cambio de modelo.

Este ha sido el caso, por ejemplo, del  Real Decreto-Ley 16/20012 que bajo el eufemístico título de ” medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud” lo que se hace es aprovechar para  introducir un auténtico cambio del modelo sanitario de asistencia universal que arranca de la Ley de Sanidad de 1986, para pasar a otro basado en el aseguramiento.Como dato que va más allá de la pura anécdota, este Decreto-Ley fue objeto unos días después de su publicación de casi 58 modificaciones a través del procedimiento de la corrección de errores utilizado de forma a veces desmesurada para introducir rectificaciones  de más calado que la pura y simple corrección de errores.

Otro caso paradigmático es el de la Reforma Laboral aprobada por el Real Decreto 3/2012 ( tramitado posteriormente como Proyecto  de Ley) que con la coartada  de la grave situación del empleo se aprovechó también para introducir cambios de importancia en nuestro sistema de relaciones laborales, cuyos resultados hasta ahora, en relación con el objetivo de la creación de empleo, han sido los contrarios a lo que se perseguía, si tenemos en cuenta  que la tasa de desempleo no ha dejado de crecer; por una razón tan simple como que la creación de empleo depende sobre todo de algo tan importante como es el factor del crecimiento económico que solamente se producirá cuando haya un cambio en las  equivocadas políticas de austeridad sin crecimiento que nos viene imponiendo la Unión Europea.

Significativo y digno de resaltarse es lo ocurrido con la modificación del Régimen de Administración de la Corporación RTVE llevada a cabo con el R.D.-Ley 15/20012 que con el pretexto de la situación de bloqueo existente en la renovación del Consejo de Administración de dicha Corporación, se aprovecha para introducir modificaciones en la composición y elección de los miembros de dicho Consejo, de forma tal que se  socava la independencia y neutralidad del modelo de  televisón pública que tanto había costado conseguir. En el caso de este R.D.-Ley llama también la atención el hecho de que se aproveche además para regular otras cuestiones como el acceso a los campos de futbol de los prestadores de servicios de comunicación audiovisual radiofónica ¿ donde está la urgencia de esta medida?.

Otras veces de lo que se trata es de trasponer  las Directivas de la Unión Europea a nuestro Ordenamiento jurídico interno. En todos estos casos las razones justificativas de la urgencia obedecen a la existencia de un incumplimiento previo de los plazos de trasposición y la necesidad de poner fin al retraso para tratar de evitar una posible sanción por las instituciones de la Unión Europea. La pregunta es ¿ no se podía haber evitado este incumplimiento  con una actuación más diligente del Gobierno llevando a las Cámara el oportuno proyecto de Ley dentro de plazo?

En fin, no me resisto a concluir este repaso del uso hecho por el Gobierno  de la potestad constitucional de dictar normas con rango de ley, sin hacer un breve comentario del R.D-Ley 20/2012 que también bajo el eufemístico título de “medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad”  regula a lo largo de 91 páginas y 41 correcciones de errores,   medidas relacionadas con la contención de los gastos de personal del sector público, incluida la suspensión de convenios colectivos que afectan al personal laboral de dicho sector; modificaciones en materia de S.Social y protección por desempleo; modificaciones de la Ley de Dependencia; medidas de carácter tributario; de carácter liberalizador en el comercio, transporte y vivienda y otras referidas al sector eléctrico. Llama la atención dentro de este amplio paquete de medidas,  la inclusión de beneficios fiscales a la candidatura olímpica de Madrid con respecto a la cual una vez más hay que preguntarse por las razones que justifican su urgencia.

Concluyo como inicié este artículo,  mostrando  mi más profunda preocupación ante el deterioro institucional y devaluación de la actividad legislativa de las Cortes, por el uso desmedido que por parte del Gobierno se viene haciendo de la potestad legislativa de carácter excepcional que le concede el artículo 86 de la Constitución, sin que la situación de crisis económica pueda ser siempre la razón de urgencia que lo justifique, sobre todo si la misma se utiliza como coartada para introducir cambios profundos en el Estado de Bienestar que tanto nos ha costado construir.

 

 

 

 

 

EL RETORNO DE LOS BRUJOS.A proposito de un articulo de Cesar Molinas

Las ultimas entradas de Luis Martinez Noval y Valeriano Gomez ahorran nuevas reflexiones sobre la crisis y sus efectos en la necesidad de planteamientos politicos que superen la “austeridad expansiva” y avancen en la europeizacion , real e integral,de la politica economica.Por eso quisiera ahora hablar algo mas de otros efectos de la crisis y las politicas anticrisis, de los efectos que se estan produciendo en el terreno mas directamente politico,en  el de la relacion entre politicos y ciudadanos, en  como se esta presentando (en muchos casos , representando, en todo el sentido del termino) esta relacion  y en algunas iniciativas que se formulan , como la del articulo de Cesar Molinas, en El Pais, del 10 de septiembre, titulado “Las Elites extractivas. Una teoria de la clase politica española”.

En todo caso, anticipo que esta historia de la crisis, de las medidas anticrisis, y de algunos criticos de la crisis y de las medidads anticrisis nos  lleva cada vez mas al terreno de las metaforas medicas.Ya saben , esas que comparan la crisis con una grave enfermedad y las politicas anticrisis con los tratamientos.Y ya se lo que decia Borges de las metaforas groseras por evidentes, pero la verdad es que en esta caso, las  metaforas estan servidas.

Ante la enfermedad-crisis, la respuesta de las eminencias medicas esta clara:la culpa de la enfermedad es del paciente , que ha llevado una vida poco sana(incluso moralmente reprobable, y ya sabemos que estas cosas siempre acaban reflejandose en la salud), la enfermedad es muy grave , y esto justifica tratamientos no solo agresivos sino experimentales(la austeridad expansiva ,ni un viernes sin reformas…), con los que se avanza en  que el agravamiento del paciente se produzca en paralelo a  una clara mejoria en las constantes vitales/indicadores, entre otras cosas por que el Doctor/a ha decidido cuales son esas constantes, y si hay que irlas cambiando por otras, si no mejoran, pues se hace y punto.

¿Una reaccion tipo ante el fracaso de las terapias convencionales?:Las medicinas alternativas,el mundo de la herboristeria, la homeopatia , el naturismo y , en general , el pensamiento magico, con una variada  traduccion politica.Desde el ascenso de los extremismos antieuropeos en  los resultados electorales de Grecia a las elaboraciones teoricas post 15 M del tipo del bestseller de Navarro,Torres &Garzon.

Vean algunas  alternativas  de este ultimo: constitucion de un gobierno mundial(¿participaran los cubanos y los chinos en su eleccion?En caso afirmativo¿por que no empezar ya en el ambito domestico?),  reduccion del gasto militar mundial en un 20%(en el caso de España , el porcentaje sube al 35 %, ¿sigue España  siendo el faro espiritual de la humanidad?),  redefinicion del modelo productivo basada en la promocion del mercado interno y la demanda domestica(¿habra periodo transitorio para el cierre ordenado de las fabricas de autoviles, las azulejeras o los hoteles costeros,por poner algunos ejemplos de actividades insostenibles con la demanda interna ,aunque esta triplicase su potencia?), acabar con la cultura del centro comercial(lo siento poligoneros, se acabo la fiesta, llego el Comandante y mando parar), contol exhaustivo de la clase politica a traves de la introduccion de criterios de eficiencia en la administracion publica y mejorar su funcionamiento a traves  de la aplicacion de las nuevas tecnologias y procesos de transparencia(o se han saltado alguna linea  o Navarro&Co. faltaron a  clase el dia que se explicaba  la distincion Gobierno -Administracion),o reforma constitucional que haga que todos los cargos publicos que tengan funcion de representatividad sean electos y que impida el caracter heredable de los puestos representativos (no caigo, no caigo en que pueden estar pensando con esta sofisticada formula , pero sin duda que es decisiva para reducir la tasa de desempleo)

Y la cosa no para ahi. Como decia , la vuelta del verano nos trajo lo que amenaza ser una nueva tendencia en la moda economico- politica, representada en el articulo citado de Cesar Molinas, que viene acompañado de version digital extendida y de promesa de libro.Vamos , lo que se llama un lanzamiento en toda regla.

Segun señala el autor, el objeto de su trabajo es proponer una teoria de la clase politica española para argumentar la necesidad de adoptar un sistema electoral mayoritario.Comenzemos por decir que , aunque bastante sobreactuada en muchos aspectos, la descripcion de alguno de los problemas del sistema politico puede ser acertada:la falta de conocimiento directo de la sociedad civil o de la economia real de quienes desarrollan desde jovenes su vida en el interior de los partidos, la injustificada proliferacion de organismos y empresas publicas en la Administraciones Autonomicas, el mal ejemplo de gestion publica de las Cajas de Ahorros o el inflado de la burbuja inmobiliaria por la colusion de poderes locales y constructores.En otros casos , como en el de la critica de las primas  a las energias renovables, Molinas incurre en la misma mala practica que acertadamente denuncia , de  ausencia de estrategias politico-economicas  a largo plazo:no parece que en un tema como la alarmante  dependencia energetica de España sea razonable hacer las cuentas de la relacion coste -beneficio solo en el corto plazo.

Pero la cuestion crucial es que, a partir de esta descripcion de la realidad socioeconomica(por otra parte, muy sesgada hacia sus componentes institucionales, y poco profunda en los aspectos relativos al tejido empresarial), Molinas :a) construye una teoria de la clase politica española, como enfermedad,  aplicandola el concepto de elites extractivas, captoras de rentas para su interes particular ,de Acemoglu y Robinson, y b)concluye con la receta del sistema electoral mayoritario ,para curar esta enfermedad,dado que este sistema  produce cargos que responden ante sus electores, en vez de ante sus dirigentes partidarios.

Ya de entrada, llama un poco la atencion la distancia entre diagnostico ,apocaliptico ,y prescripcion , digamos que reformista. Pero la cosa  puede ir mas lejos si resulta que :a)A y R no dicen exactamente lo que Molinas dice que dicen, y b)los efectos delos sistemas electorales, proporcionales o mayoritarios,no estan definidos con la contundencia con que Molinas los presenta

¿Recuerdan aquella escena de Annie Hall, en la que , en la cola de un cine , Allen  escuchaba impaciente la disertacion sobre Mc Luhan que le colocaba el tipo de delante a su acompañante?¿Recuerdan como , para zanjar la situacion, Allen se dirigia al disertante, indicandole que lo que decia nada tenia que ver con las tesis de Mc Luhan, y, en prueba de ello, hacia salir de la fila al propio Mc Luhan, quien recriminaba al  erudito de Arte y Ensayo por invocar su nombre en vano?.Pues algo de esto hay tambien en la fundamentacion teorica de la teoria de Molinas sobre la politica española y en la fundamentacion de sus preferencias de sistemas electorales. Asi que , en la continuacion de esta entrada, trataremos de sacar de la fila a Acemoglu y algun ilustre politologo, por ejemplo, Sartori, para ver si de lo que se habla es  de  la extractividad de los politicos españoles o , mas bien, de  extraer a  los politicos de la politica.

Cuatro estrategias posibles (o imposibles) ante nuestro problema

De las innumerables páginas que ya se han escrito en torno a la crisis económica y financiera de la eurozona, se pueden obtener por destilación unos resultados que nos llevan a la conclusión de que, al menos en términos políticos, caben en estos momentos cuatro alternativas para enfrentarnos a la situación económica del presente. ¿Qué es lo que nos espera? Ahora, cuando se presentan unos PGE para 2013 que son el paradigma de la resignación y no hay cambio de políticas, pese a la manifiesta ineficacia de las aplicadas hasta el momento, los vaticinios para 2013 no son en absoluto halagüeños.

En este contexto en el que nos hemos de mover, inevitablemente depresivo, se han sugerido en el ámbito europeo tres estrategias posibles para escapar de una crisis que viene de 2007. En el punto en el que nos encontramos, llama la atención que nadie hable de políticas en el ámbito nacional y todos los análisis y propuestas se encuadren sin remedio en el marco europeo, o, más precisamente en el de la eurozona. Eso es lo que hay y necesario es reconocerlo para no caer en ensoñaciones.

La primera de las estrategias es la más conocida, y la más sufrida, por ser la que nos ha impuesto la eurozona, liderada por Alemania, desde mayo de 2010. Consiste básicamente en unas duras exigencias de consolidación fiscal que se han dado en llamar piadosamente recortes, porque en nuestro caso la austeridad no conlleva tan sólo restricción del gasto, sino también aumento de impuestos. Las dos vías de consolidación fiscal detraen renta disponible de las familias, que es lo que nos debe importar. A la austeridad se le añade la liberalización de la estructura económica, en la que se encuadra toda la panoplia de reformas estructurales; comenzaron por el mercado de trabajo y hasta el momento han llegado hasta el de la energía. Y para concluir a todo eso se le añade un proceso de privatizaciones, que se presenta como un recurso para hacer caja, pero que en realidad esconde mucha ideología. Los resultados de todas esas políticas no es preciso cifrarlos, se resumen en recesión, incremento del desempleo, empobrecimiento y fractura social. Los fundamentos teóricos que subyacen en todo ese paquete de respuestas a las crisis, sería exagerado calificarlo de liquidacionista (acuérdense de Andrew Mellon), pero se le aproxima bastante. No llega a tanto, es verdad. Se trata más bien de creencias que les llevan a pensar que esta crisis se supera con políticas de oferta, que consisten en esperar a que las nuevas condiciones que imperan en los mercados, generen en los empresarios expectativas de beneficios que empujen a la contratación de trabajadores y a la inversión en equipo productivo.

La segunda posibilidad estratégica debería de conducirnos a un nuevo contexto institucional en Europa, lo que exigiría un trabajo político inconmensurable. Se trataría, claro está, de formar mayorías que sin relajar insensatamente los compromisos fiscales, no los convirtiera en cuestión dogmática, sino en instrumento para la recuperación de la senda de crecimiento. Para los países periféricos sería fundamental un crecimiento del presupuesto europeo que fuese el respaldo de las propuestas que Hollande hizo al comienzo de su mandato para actuar de cebo de bomba del crecimiento (¿Qué fue de los 30.000 millones para políticas de impulso de la actividad?). Lo que se escucha es justamente lo contrario: el rigor presupuestario para el futuro inmediato impuesto por los países del centro y del norte. Y más que nada y sobre todo, una cuestión fundamental si de lo que se trata es de despejar el camino en un horizonte amplio y profundo, lo que tantas veces se ha debatido en los medios con nulos resultados: el papel del BCE como hacedor de la política monetaria que  vaya más allá del mero control de los precios y pueda jugar el papel que la Reserva Federal juega en la expansión de la economía cuando el ciclo lo demanda. Hemos asistido recientemente a ese contraste entre ambas instituciones con políticas idénticas, aunque con resultados antagónicos. El BCE decide comprar deuda en el mercado secundario, pero avanza que el aumento de la masa monetaria que provoca será esterilizado por medio de ventas de activos del propio BCE. Casi en paralelo, la Reserva Federal decide hacer lo mismo (comprar deuda) pero no para intervenir en el mercado alterando precios (intereses), sino para impulsar la demanda de la economía norteamericana, sin esterilización de la oferta monetaria. He ahí dos Bancos Centrales, idénticamente independientes, aunque con misiones encomendadas casi antagónicas. Ese lastre del BCE debe ser removido para facilitar la instrumentación de políticas monetarias alejadas del dogma inflacionista.

La tercera alternativa es la más radical y la de efectos más contundentes. Comienza por el abandono del euro como moneda nacional y por la inmediata devaluación  de la peseta en cuantía que debería de ser considerable para mantener la competitividad de nuestra economía. ¿Qué ocurriría con nuestra deuda? Pues que está denominada en euros y por tanto, en términos reales, sufriría un incremento muy considerable. Si el gobierno quisiera denominarla en pesetas, eso para los acreedores sería un default, lo que llevaría en primer término a una fuga de capitales que pondría en peligro los cimientos en los que se apoya nuestro sistema bancario, que inevitablemente quedaría necesitado de intervención pública para su subsistencia. Supongamos que el gobierno quiere ahorrar tiempo y decide ir derecho al default; entonces, la fuga de capitales estaría servida y la recuperación del crédito exterior de nuestro país llevaría alguna década.

Hay una cuarta alternativa estratégica (no la considero entre las más repetidas, y ciertamente que es singular) propuesta por Anatole Kaletsky, director adjunto y jefe de economía de The Times, que de modo razonado y con argumentos más políticos que económicos, sostiene que el problema del euro se resuelve con el abandono de Alemania de la unión monetaria y la creación de una nueva moneda alemana que sugiere se llame neuro (por su neurosis inflacionista). Para tan ilustre británico no cabe duda alguna de la responsabilidad alemana en el sombrío clima económico que hoy impera en la eurozona.

De las cuatro yo me inclino por la segunda posibilidad, por quimérica que aparente ser. Supone defender el modelo social de Europa, aunque es verdad que es, de las cuatro, la que más y mejor trabajo político exige. Pero sino, ¿para qué están los políticos?